Con
una imagen similar a la de un Mercedes y un Jaguar, el Opirus
atacará con la baza de un buen precio a sus competidores.

La marca coreana está dispuesta a entrar fuerte en
Europa con coches de la talla del Opirus, una berlina de
casi 5 metros de largo. El desarrollo del vehículo
no ha sido un trabajo fácil, con más de 22
meses y una fuerte inversión para dejarlo a un buen
nivel.
Está desarrollado a partir del Hyundai XG.
Como decíamos, Kia quiere competir contra coches
de la talla del Nissan Máxima, Alfa Romeo 166, Peugeot
607, Opel Omega, Renault Vel Satis, Chrysler 300M, entre
otros. No lo tiene fácil, pero para ello recurre
a un diseño muy elegante y clásico pero con
detalles de distinción, con un interior con una calidad
visual altísima y con materiales buenos. El habitáculo
es amplio, con un equipamiento de serie muy completo: climatizador
de doble zona, asientos de regulación eléctrica
y memoria, con calefacción para los cuatro. Regulación
de la columna de dirección en altura y profundidad,
así como una exquisita tapicería de cuero.
Dos airbag frontales, cuatro laterales y dos de cabeza.
También incorpora cinturones de seguridad con tres
puntos de anclaje.

El
freno de estacionamiento es similar al de los Mercedes,
que se acciona con el pie izquierdo. En elementos de seguridad
activa no se queda corto e incorpora ABS, reparto electrónico
de frenado (EBD) y servofreno de emergencia (BAS), control
de tracción (TCS) y ESP. Este último se puede
desconectar mediante un botón en el salpicadero,
pero se queda en estado latente por si la situación
es muy crítica.
En cuestión de mecánica utiliza el mismo motor
que el Hyundai XG 350, el V6 de 3,5 litros de cilindrada
con 203 CV, un motor suficiente con un agrado de conducción
y confort muy elevados. Kia no pretende que el Opirus tenga
comportamiento de deportivo, sino todo lo contrario, con
una amortiguación blanda y una caja de cambios manual
de cinco velocidades que se puede usar en modo secuencial,
pero cuyo funcionamiento dista mucho de ser rápido
y ágil; por contra ofrece unos cambios de relaciones
muy suaves. Con todo esto y su baja sonoridad, de tan sólo
62 decibelios a 100 km/h, ayudan a que sea un coche muy
agradable para viajar por autopistas y carreteras rápidas.
Sus prestaciones son correctas, con 220 Km/h y una aceleración
de 0 a 100 Km/h de 9,2 segundos.

Con el Opirus queda demostrado que Kia busca ganarse un
cierto prestigio en el viejo continente. Los 34.000 € que cuesta son una buena muestra de que este coche puede
hacerse un hueco importante en el mercado, si es capaz de
superar las barreras que supone ser un coche coreano en
busca de imagen de lujo.