Este prototipo de la marca de Ingoldstadt se podría hacer realidad dentro de poco más de un año.
 Walter da Silva es el responsable de diseño del Grupo VAG y realmente eso se nota con creaciones como ésta, un vehículo bello, elegante, a la vez que extremadamente deportivo. El coste de dicho automóvil se acerca a los 4,5 millones de Euros, una cifra que se reducirá a unos "módicos" 90.000 € aproximadamente si se decide producir en serie.
Como en todo prototipo se le desprenderá de todo elemento innecesario, caro o complicado de producir en serie. Éste es el infame camino que debe atravesar un coche antes de producirse en serie, es decir, "la cura de adelgazamiento" de altos costes. Unos más, otros menos, pero todos quedan afectados en imagen y tecnología. Esperemos que el Le Mans no sufra mucho. Y es que todo son alabanzas a su favor. Veámoslo.  La espectacular silueta exterior da paso a un interior rematado con inéditos materiales, con la aplicación de diferentes fibras plásticas con aluminio y titanio, unos bacquets de perfecta realización con sus arneses correspondientes y una instrumentación muy futurista. Destacar el volante multifunción con posibilidad de variar la posición del alerón, entre otras cosas. Detrás de los asientos hay un par de espacios para complementar los 100 litros del portaequipajes.
Todas las luces, incluidos los faros, son de diodos. Carece de limpiaparabrisas, ya que e l cristal tiene un tratamiento que utiliza nanotecnología para crear una capa que evita que se deposite el agua o la suciedad.
 El cambio es automático tiptronic con mandos secuenciales en el volante. El motor es un V10 con tecnología FSI y dos turbocompresores que dan una presión máxima absoluta de dos bares. Rinde 610 CV a 6.800 rpm y tiene un elevadísimo par de 76,5 mkg entre 1.750 y 5.800 rpm. La tracción es total permanente con un diferencial central Torsen que, en condiciones normales, envía un 40% delante y un 60% detrás, aunque puede variar hasta un 20/80 o 70/30.
Las prestaciones son de infarto, con 345 km/h de velocidad máxima y una aceleración de 0 a 100 Km/h en 3,7 segundos. Para controlar semejante fuerza, el Le Mans tiene una suspensión con paralelogramos deformables en los dos ejes, con muelles helicoidales y amortiguadores de dureza variable mediante un fluido electroviscoso. Los discos de freno son cerámicos, con medidas de 380 mm delante y 356 detrás. Lleva unas preciosas llantas de 20 pulgadas calzadas en unos neumáticos de 255/30 delante y 295/30 detrás.
 Audi asegura que si sale al mercado tendrá entre 300 y 400 CV, con lo cual rivalizaría directamente con los Porsche Carrera. Esperaremos impacientes a la bestia.
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