Tecnología
alemana y refinamiento inglés. El Continental GT
es la nueva arma de Bentley para luchar en el mercado de
los cupés de alta potencia.

Galardonado como el “Coche más bello del mundo”
por un jurado formado por diseñadores y profesionales
del sector, es fruto de su cuidada y elegante estética.
Bentley no ha escatimado esfuerzos para crear una belleza
de hermosas curvas y un corazón poderoso, muestra
de ello es su elevado precio de 137.000 €. Es elaborado
en Crewe (Inglaterra) de forma artesanal, como cualquier
automóvil de la mítica marca inglesa, aunque
con tecnología y supervisión del Grupo Volkswagen.
Tiene motor delantero de casi 6 litros de cilindrada, de
12 cilindros en W. Es el mismo que el del VW Phaeton, pero
modificado por Bentley, que le ha instalado dos turbocompresores
KKK, que soplan a una presión máxima de 1,7
bares. Gracias a esto, la potencia aumenta de los 420 CV
hasta unos electrizantes 560 CV y 650 Nm de par máximo.
Lo más importante y a la vez impresionante, es que
mantiene este par de locomotora desde las 1.600 rpm hasta
su régimen de potencia máxima, 6.100 rpm.
Se pueden hacer una idea, con semejantes cifras, de lo que
es capaz de realizar un Continental GT, sólo hay
que pisar a fondo el acelerador para que, en cualquier circunstancia,
salgamos catapultados a velocidades de vértigo.

La respuesta es poderosa, pero se produce sin latigazos
gracias al buen hacer del motor, pero sobre todo de la caja
de cambios automática de seis velocidades con modo
secuencial realizada por ZF. Una delicia, que unida a la
tracción total, lanzan a este Bentley hasta los 306
Km/h y consigue parar el crono en la prueba del 0 a 100
Km/h en 4,7 segundos. La suspensión es de paralelogramo
deformable en los dos ejes, con muelles neumáticos
y una amortiguación controlada electrónicamente
con dureza variable. Los frenos son los más grandes
de la historia en un coche de serie, con un tamaño
de 405 mm. Lleva control de estabilidad, que se puede desconectar.

En el interior nos encontramos con multitud de detalles
y unos materiales de lujo, con la típica madera de
Bentley, así como del revestimiento de techo, asientos
y parte del salpicadero del mejor cuero. Todo ello acompañado
de elementos tan elitistas como un reloj Breitling, con
la tipografía de la instrumentación que tenían
los Bentley antes de la II Guerra Mundial. Ni que decir
tiene que lleva todo tipo de equipamiento de seguridad y
confort imaginable, como ocho airbags y cinturones con tensores
de emergencia en todas las plazas. Tiene un maletero correcto,
con 370 litros de capacidad. Sin embargo, aunque es un cuatro
plazas, las dos traseras sólo son aptas para personas
de tallas pequeñas. Incorpora llantas de 19 pulgadas
de diámetro.

Se rumorea que en breve se podría presentar una versión
de cuatro puertas y que posiblemente monte, en un futuro,
motor diesel.