El sistema de control de elementos secundarios i-drive tuvo su estreno en el BMW Serie 7. No fue, lo que se dice, una balsa de aceite, ya que recibió numerosas críticas hacia lo complicado de su manejo. Lo cierto es que, tecnológicamente, es de lo más avanzado que se puede encontrar aún hoy en día: al display transflectivo que utiliza se le suma la red MOST que comunica, mediante fibra óptica a 24,8 Mbps, la red de comunicación y entretenimiento del vehículo.
El Serie 7 se vio superado claramente en cuanto a facilidad de manejo por su rival, el Audi A8, que utilizaba una red similar. Básicamente, eran 3 las críticas que se vertían sobre el sistema: demasiada concentración de funciones en un solo mando, carencia de un pulsador de retorno y falta de código de colores en los menús. Pues bien, en la segunda versión del i-drive, estrenada en la Serie 5, se han intentado limitar estos errores.
El principio de funcionamiento sigue siendo el mismo: un mando giratorio, pulsátil y rotatorio con el cual se navega por los diferentes menús y se seleccionan opciones, visualizadas en un display que se sitúa en una posición excelente. En esta ocasión, de los ocho menús existentes en el Serie 7 se ha pasado a cuatro, una cifra mucho más racional. Estos menús se seleccionan mediante un movimiento horizontal en la dirección de uno de los cuatro puntos cardinales, correspondiendo el Norte al menú de Comunicación, el Este a la Navegación, el Sur al Entretenimiento y el Oeste a la Climatización. Una vez dentro de estos sub-menús se escoge la opción deseada mediante un giro rotativo del mando de control o mediante desplazamientos del mismo, para confirmarla pulsándolo. Para volver al menú inicial, basta con pulsar la tecla adicional que se ha añadido al sistema junto al mando principal.
Se puede tener acceso a diversos parámetros del automóvil a través del mando central: se puede configurar la función de un interruptor existente a tal efecto en el volante, se puede programar el sistema "follow me home" o el cierre de seguridad de los pestillos, se tiene acceso a un completo ordenador de a bordo, al equipo de audio, a todos los parámetros de la eficaz climatización o se puede utilizar el útil y preciso sistema de navegación, en el cual no es posible en su versión básica mostrar el mapa del itinerario. De todas formas, siempre es preferible un claro pictograma con instrucciones vocales precisas (que es el modus operandi del 530i) a un confuso mapa.
La navegación por los diversos menús es ahora más intuitiva que en el Serie 7, al haberse reducido el número de funciones, algo que se ha aprovechado para descentralizar funciones. Ahora, por ejemplo, se puede desconectar el DSC de forma directa mediante un interruptor en la consola central. En general, se ha estructurado de forma correcta: las funciones más utilizadas tienen su acceso directo mientras que para acceder a aquellas más inhabituales se utiliza el mando central. Aún así, hay gente que sigue considerando el i-drive como un sistema lioso, mientras que otros lo defienden frente a la proliferación de botones.
|