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El buque insignia de BMW recibe mejoras.

Presentado en el verano de 2001, se han vendido 160.000 unidades en todo el mundo de la cuarta generación de este modelo. Sin duda, los datos son buenos, pero no tanto como se esperaba y es que, su arriesgada línea no acabó de convencer a la mayoría. Éste verano llega el nuevo modelo, con ligeras pero importantes mejoras.
Estéticamente ahora se asemeja más a sus hermanos pequeños, con unas líneas más suaves, no tan marcadas como antes, hasta se podría decir que ha perdido un poco de personalidad, pero seguramente guste más al público en general.

Sus mayores modificaciones vienen en los motores, que cambian casi todos. Ahora hay disponibles en gasolina el nuevo 730i de seis cilindros y 258 CV, el 735i con 272 CV, el 745i con 333 CV y el 760i de 445 CV. En diesel encontramos el 730d con 231 CV y el 745d, que es un V8. De serie todos llevan una caja de cambios automática “Steptronic” de seis velocidades.
En elementos del bastidor hay cambios en la suspensión, con una suspensión trasera diferente (ahora tiene un ancho de vía 14 mm mayor) y ha variado la oferta de opciones de suspensión, siendo ahora tres: la normal, la “Adaptative Drive” que lleva amortiguadores de ajuste variable continuo y las estabilizadoras “Dynamic Drive”, mientras que la tercera es una deportiva con ajustes más duros en muelles, amortiguadores y estabilizadoras activas. También hay cambios en los frenos de algunas versiones, siendo de mayor tamaño.

En el interior casi no hay diferencias, el cambio más importante es que se ha modificado el sistema de manejo y funcionamiento del “iDrive”, ahora más sencillo de utilizar. Recordemos que este sistema había recibido numerosas críticas por su complicado funcionamiento.
Hay pequeños cambios en el equipamiento de serie y opcional. Ahora es de serie en todas las versiones los faros de xenón, los intermitentes blancos, las luces de freno de área variable según la intensidad de frenada y el limpiaparabrisas automático. Aunque el sistema de iluminación en curva sigue siendo opcional.

Veremos a ver si con estos pequeños cambios, la nueva Serie 7 consigue superar en ventas a sus dos mayores rivales, el Audi A8 y el Mercedes-Benz Clase S.
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