Presentado
en el Salón de Francfort de 2001, este Bugatti lleva
el apellido del piloto francés que se proclamó
campeón de las 24 Horas de Le Mans en 1939, Pierre
Veyron. Poco tienen en común el Bugatti 57 que conducía
Pierre con el EB 16-4 Veyron.

La última creación de la mítica marca,
ahora en manos de Volkswagen, desarrolla la friolera de
1.001 cv de potencia. Sin duda su motor es lo más
destacable. Tiene una configuración en W con 16 cilindros.
Con la V a 90º mide 710 mm. de longitud y 767 mm de
ancho. Cuatro válvulas por cilindro, lo que suman
un total de 64 válvulas. Distribución variable
continua. Con una cilindrada de 7.993 cm. cúbicos,
cuatro turbocompresores, dos intercooler e inyección
directa. Como decíamos, gracias a todo esto, es capaz
de desarrollar 1.001 cv (736 KW) a 6.000 rpm y lo más
importante, un gigantesco par de 1.250 Nm entre 2.200 y
5.500 rpm.

Para
soportar semejante fuerza se ha desarrollado un nuevo cambio
semiautomático de siete velocidades, ayudado por
un embrague pilotado, con lo que se consiguen unos cambios
de marcha en tan solo 0,2 segundos pulsando unas levas situadas
detrás del volante.
Todo
esto no serviría de nada sin unos neumáticos
adecuados. El Veyron se apoya en cuatro gomas con tecnología
Pax, desarrollados por Michelin exclusivamente para este
modelo. Las dimensiones evidentemente no pueden ser pequeñas,
245/690 R 520 A delante y 335/710 R 540 A detrás.
Sus bonitas llantas de aleación tienen 20 pulgadas
de diámetro.

Toda
la estructura de la carrocería está fabricada
en fibra de carbono, así como los paneles, aunque
hay algunos de aluminio. En la parte trasera tiene un extractor
de aire en la parte inferior y un alerón retráctil
que se eleva en función de la velocidad a la que
circulemos. La línea del Bugatti es espectacular,
denota elegancia y estilo.

Su
interior no podía ser menos, recubierto de cuero
con piezas de aluminio en la consola central, emulando a
los “viejos” Bugattis. El botón de arranque
de este misil del asfalto se encuentra situado junto a la
palanca de cambios. Sus medidas: 4.466 mm de longitud, 1.998
mm de ancho y 1.206 mm de altura. La batalla es de 2.700
mm y las vías 1.723 mm delante y 1.632 mm detrás.
En
definitiva estamos delante del futuro coche más rápido
del mundo, su lanzamiento está previsto este mismo
año. Sus prestaciones son difíciles de creer,
una velocidad máxima de 406 Km/h y una aceleración
de 0 a 300 Km/h en 14 segundos. Para que se hagan una idea,
el Bugatti acelera desde parado hasta 300 km/h en el mismo
tiempo que un Ford Fiesta 1.4 llega a 100 Km/h.
Con semejantes cifras, estamos seguros que Ettore Bugatti
(fundador de la marca) estaría muy orgulloso del
Veyron. Ahora se entiende una frase célebre del Sr.Bugatti:
“Yo construyo coches para que corran, no para que
se paren”.
