El
mito se renueva en su sexta serie.

El deportivo por excelencia de Chevrolet y los americanos
se empezará a vender a principios de verano en EEUU,
llegando a Europa unos meses más tarde, igual que
la versión descapotable, que no estará lista
hasta finales de año.
Aunque continua manteniendo la línea de su predecesor,
los cambios son significativos, siendo un diseño
más fresco y espectacular. En la trasera sigue llevando
los pilotos redondos que tanto le caracteriza, pero delante
ha cambiado los faros escamoteables por unos fijos. Las
luces cortas son de xenón. El techo es tipo “targa”
que se puede extraer y guardar en el maletero. Es más
corto y estrecho pero un poco más alto, en cambio
la batalla aumenta, lo que ayuda a ubicar el peso en el
centro del coche. El maletero aumenta mucho respecto de
la anterior versión. También ha mejorado el
coeficiente aerodinámico, de tan sólo 0,28.
El motor es nuevo, con una cilindrada de 6 litros y es la
cuarta generación de una familia de motores denominados
por GM como “Small Block”. Es un V8 construido
íntegramente en aluminio, con dos válvulas
por cilindro y árbol de levas en el bloque. Desarrolla
405 CV a 6.000 rpm y obtiene un par máximo de 483
Nm a 4.000 rpm. Sigue teniendo una potencia específica
baja, muy típico de los deportivos americanos. La
caja de cambios es manual de seis velocidades. Opcionalmente
hay una automática de cuatro velocidades.

El bastidor es de acero, con aluminio en algunas partes
del habitáculo y la carrocería de material
compuesto. La suspensión sigue siendo de paralelogramo
deformable con el elemento elástico en los dos ejes
(ballestón transversal), pero todo se ha rediseñado,
mejorando, según los ingenieros de la marca, el confort
en superficies bacheadas, amortiguando el ruido de rodadura
y aumentando la adherencia en curva y aceleración.
Encontramos disponibles dos tipos d
e
suspensión. La “Magnetic Selective Ride Control”
está compuesta por unos amortiguadores que a través
de un fluido controlado magnéticamente puede variar
la dureza. La “Z51 Performance Package” es la
segunda opción, que comporta un paquete de cambios
que son los siguientes: se realizan mejoras en la caja de
cambios, la suspensión, dirección, frenos
y neumáticos, todo esto para tener un comportamiento
mucho más deportivo y radical.
Monta unos neumáticos Goodyear Eagle F1 GS (Eagle
Supercar con el paquete Z51) en medidas 245/40ZR-18 delante
y 285/35ZR-19 detrás. Estos son de tipo EMT (Extended
Mobility Tire) que pueden rodar pinchados y a baja velocidad
durante unos kilómetros. Los discos de freno miden
325 mm delante y 305 mm detrás (340 mm y 330 mm respectivamente
en la versión Z51). Las pinzas son de doble pistón
delante y las traseras sólo uno.

La seguridad tanto activa como pasiva es buena. En el primer
caso encontramos ABS, control de tracción y un control
de estabilidad nuevo denominado “Active Handlind”
que deja mucho margen de uso deportivo antes de entrar en
funcionamiento. El motivo es que Chevrolet quiere que la
mayoría de usuarios no lo desconecten para evitar
sustos mayores. En pasiva encontramos los airbags frontales.
El habitáculo y el salpicadero han sido mejorados,
con más huecos para dejar objetos y una mejor distribución
de los elementos. La instrumentación analógica
está retroiluminada mediante diodos. Destacar el
DIC (Driver Information Center), que es una pantalla hecha
con OLED (organic light emitting diodes), donde se muestra
la información del ordenador de viaje, de la presión
de los neumáticos y del estado del aceite. También
opcionalmente puede incorporar el nuevo Head Up Display
con dos modos de funcionamiento (City y Track). El primero
proyecta en el parabrisas información sobre la velocidad,
intermitentes, luces largas, radio y velocidad engranada
en el caso del cambio automático. El segundo proyecta
un velocímetro mayor, un cuentarrevoluciones, indicador
de temperatura del motor y un indicador de aceleración
lateral.

Los asientos tienen seis posibilidades de regulación
eléctrica y en opción podemos adquirir unos
con más sujeción lateral. Incluyen pretensores
y pueden ser calefactados en los dos tipos de asientos.
En opción también encontramos cerraduras automáticas,
botón de arranque, navegador y lector de MP3.
No dudamos de que el nuevo Corvette será un éxito
de ventas como lo han sido sus antepasados y sobretodo en
EEUU, pero en Europa se seguirá comprando por su
bonita y espectacular estética y no por su mecánica
y cualidades dinámicas, ya que en los coches deportivos
europeos (vease Aston Martin, BMW, Ferrari, Maserati, Porsche…)
le superan claramente en ese aspecto.