¡Pequeño
pero matón!

Acaba de salir al mercado un automóvil que va a dar
mucho que hablar. La marca francesa tiene especial facilidad
para producir coches que se vendan como rosquillas, debido
a que tienen un diseño bonito, una calidad más
que aceptable y sobretodo un precio que deja “KO”
a las competidoras. Sus suculentos descuentos no son más
que una trampa del marketing, su precio esta inflado y después
lo rebajan haciendo que parezca que el coche es una “ganga”,
y de hecho en algunos casos lo es. Si el C3 ya supuso un
aumento de calidad tanto en materiales como en diseño,
ahora el C2 remata.

Parte de la misma plataforma que su hermano, aunque acortada
a su tamaño. Durante el diseño se dieron algunos
problemas que estuvieron apunto de dejar de lado este proyecto,
como que se parecía demasiado al C3, pero algunos
retoques de última hora le han dado personalidad
propia, y realmente la tiene. Es coqueto, simpático
y además desprende fuerza y deportividad. Justamente
esto es lo que le diferencia del C3, éste está
orientado al confort y a un uso más tranquilo y ciudadano.
En cambio el C2 está dirigido a un público
más juvenil y con ganas de realizar una conducción
más deportiva. El triunfo lo tiene asegurado, su
polivalencia de uso y un precio realmente competitivo lo
aupará a las primeras posiciones de la lista de ventas,
como lo hizo su padre, el mítico Saxo.
Mide 3,66 metros de largo, 1,66 de ancho y 1,46 de alto.
Por lo tanto se engloba en el grupo de pequeños utilitarios,
como su primo el Peugeot 106. Su carrocería recuerda
mucho al C3, sobretodo en el frontal, pero ya en el lateral
encontramos una diferencia abultada, como el cristal de
los asientos traseros y que es un tres puertas. El portón
trasero tiene una curiosa forma de abrirse, en dos mitades,
una para arriba y otra para abajo, que sea práctico
o no esto ya depende de gustos personales, pero en algunos
casos nos ayudará a cargar elementos al poder apoyarlos
en la parte inferior (hasta 100 kg).

Ya en el interior nos encontramos con su principal problema,
el espacio longitudinal, aunque los cuatro asientos (los
dos delanteros y la banqueta posterior) se pueden desplazar,
en su posición más retrasada sigue siendo
escaso el espacio para las personas más altas. El
salpicadero es idéntico al C3 pero en color oscuro,
lo que mejora el aspecto general, ya que disimula algunos
fallos y parece que la calidad sea mejor. El colorido no
faltará en el interior, debido a que se pueden escoger
tres tipos de colores para la tapicería (ámbar,
azul o verde) y la palanca de cambios, de plástico
transparente pintado con el color elegido. Aquí Citroën
ha tenido una buena idea, porque el Saxo fue y es uno de
los coches al que se le aplica más tuning por sus
usuarios y estos elementos, como la palanca de color, ayudan
bastante en el apartado de imagen.

Como decíamos, el C2 es pequeño, pero no por
eso está exento de llevar un buen nivel de equipamiento,
a la altura de coches de más tamaño como algunos
compactos. Puede incorporar elementos como el climatizador,
sistema de ayuda al aparcamiento (poco se va usar con lo
corto que es), programador de velocidad, control de estabilidad,
llantas de 16 pulgadas, ajuste vertical y horizontal del
volante y ajuste de altura del asiento del conductor, retrovisores
plegables eléctricamente, ordenador, conexión
de luces y limpiaparabrisas de forma automática y
hasta seis airbags. Como ya existe en el Saxo y en el Xsara,
habrá una versión con carácter deportivo
llamada VTR, que incorporará algunos elementos decorativos
con tinte deportivo.

Finalmente llegamos al apartado mecánico. Destacar
que puede incorporar en los dos motores más potentes
la caja de cambios automática estrenada en el C3,
llamada SensoDrive. De éste también incorpora
la suspensión y los frenos. Todos los motores ya
son conocidos por estar en la gama del C3. Tenemos tres
gasolinas y un diesel. En gasolina hay un 1,1 litros de
60 CV, un 1,4 de 73 CV y finalmente el más potente
1,6 de 109 CV. En diesel está el archiconocido 1,4
litros HDi, con 68 CV.
Muestra de que Citroën quiere vender el C2 como un
utilitario deportivo, es la versión de rallyes, que
representará a la marca francesa en la categoría
Super 1.600, rinde 220 CV.