Es
el “restyling” del Ferrari 550 Maranello. Ya
en su nombre se pueden percibir algunos cambios, “575”
que indica su cilindrada, que como podemos observar ha aumentado
de 5.474 a 5.747, debido a que se ha aumentado el diámetro
y la carrera de los cilindros. Y la “M” de “modificata”,
modificado en italiano.

Recordemos algunas de sus características. El motor
va situado entre el eje delantero y el conductor, es un
doce cilindros en V a 65º. Su potencia aumenta 30 cv
respecto el 550, con lo que consigue un total de 515 cv
a 7.250 rpm. El par máximo también aumenta,
situándole en 588 Nm a 5.250 rpm. En realidad el
motor nuevo ha perdido fuerza con relación a su cilindrada.
Pero sigue siendo uno de los mejores atmosféricos
del mundo.

Con el 550 no se podía elegir la caja de cambios
automática con mando secuencial (denominada F1),
cosa que en el 575M sí. Es la misma que la del Modena.
Este cambio es uno de los mejores que existen en el mercado,
es capaz de acelerar más rápido que un piloto
de carreras con cambio manual. Con lo cual, la típica
excusa de elegir un manual porque sus cambios son más
rápidos ahora ya no se puede aplicar. Sólo
si no queremos pagar la diferencia o si realmente nos satisface
mucho la caja de cambios manual, nuestra elección
debe ser este maravilloso cambio automático de seis
relaciones, que aúna confort y deportividad.

Sus prestaciones son magníficas: 325 Km/h (antes
320) y una aceleración de 0 a 1.000 m en 21,9 segundos
(antes 22,5).
La estructura sigue siendo parecida, un bastidor tubular
de acero con carrocería de aluminio, motor delantero
y caja de cambios trasera. El reparto de masas es excelente,
50/50. La amortiguación es variable y se han modificado
algunos parámetros. Se mejora el ABS y los discos
son refrigerados. Su peso ha aumentado en 40 kg, un total
de 1.730 kg. Ferrari ya sabe donde tiene que mejorar, en
el peso, es demasiado alto respecto a la competencia.

Estéticamente se han cambiado algunos elementos como:
el parachoques delantero, con unas entradas de aire más
grandes, faldón delantero y faros. En el interior
se ha modificado un poco el diseño y se ha mejorado
el equipamiento.

El 575M Maranello demuestra que es capaz de ser tan rápido
como su competencia (Lamborghini, Porsche,…) todos
con motores traseros o centrales. Es decir, con un motor
delantero es capaz de mantener el ritmo e incluso mejorar
a sus rivales. El excelente reparto de masas es la clave.