Fue
presentado como el nuevo Ferrari FX, pero su nombre definitivo
terminó siendo el conocido Ferrari Enzo.

El Enzo incorpora tecnología e innovaciones derivadas
directamente de la Fórmula 1.
El propósito de Ferrari era que el Enzo pudiera mantener
constante la proporción de carga aerodinámica
que gravita sobre cada eje, independientemente a la velocidad,
para asegurar reacciones idénticas ya fuera en virajes
o rectas. Para lograrlo, el Enzo incorpora ciertos elementos
aerodinámicos móviles en la parte delantera
y trasera. Ejemplo de esta minuciosidad es que el Enzo,
a velocidades de 200 km/h, tiene un apoyo aerodinamico equivalente
a 344 kg, a 300 km/h es de 775 kg y por encima de 350 km/h
el apoyo equivale a 585 Kg., puesto que se reduce la carga
aerodinámica para disminuir el factor resistencia.
No tiene nada que envidiar a coches como el Porsche GT,
el Lamborghini Murciélago, el Pagani Zonda, el Koenigsegg
o el McLaren F1.

El Enzo, con dimensiones de 470 x 203 x115 (largo x ancho
x alto) lleva un motor V12 de 6 litros de cilindrada, que
desarrolla 660 CV de potencia a 7.800 rpm. Está realizado
íntegramente en aluminio y situado en posición
central - longitudinal.
El chasis y la carrocería están fabricados
con placas de fibra de carbono y aluminio. Su peso es de
1365 kg y tiene una rigidez torsional muy elevada.
Lo que se ha conseguido ha sido una relación entre
peso y potencia muy favorable a diferencia de otros coches,
obteniendo 2.06 Kg/CV, la cual permite una aceleración
de 0-100 en sólo 3.65 segundos, 0-200 en 9.5 segundos
y a los 1000 metros llega en 19.6 segundos.


Monta unas llantas realizadas en aluminio y bujes de titanio.
En el eje delantero incorpora de 9 x 19 pulgadas (245/35
ZR) y en el trasero de 13 x 19 pulgadas (345/35 ZR). Los
neumáticos son especiales para el Enzo, desarrollados
por la marca Bridgestone.
Los frenos son cerámicos, diseñados por Brembo.
En el eje delantero tiene pinzas con seis pistones y en
el trasero de cuatro. Ésta es la mejor solución
para frenar el fenomenal empuje del motor.
El interior del Enzo está cubierto de fibra de carbono,
que recubre gran parte del habitáculo. Incorpora
unos bacquets tapizados de cuero y graduables en altura,
muy parecidos a los que incorporan los coches de competición.

El pedalier fue desarrollado por OPR y tienen la capacidad
de regularse con 16 puntos distintos a gusto del conductor.
El principal objetivo de Ferrari ha sido reducir el tiempo
entre cambio de marcha (150 milisegundos) y para ello se
ha incorporado un cambio de seis velocidades con mando electrohidráulico
acompañado de un embrague automático. Los
cambios de marcha se ejecutan mediante las levas de fibra
de carbono, situadas detrás del volante. Éstas
son fijas, y no giran con el volante. Un indicador digital
informa al conductor de la marcha engranada.

El volante, con aspecto parecido al de la Fórmula
1, tiene integrados todos los mandos imprescindibles para
la conducción. Podemos destacar los dos botones para
los intermitentes, otros dos que ajustan el display de la
instrumentación, otro para accionar el sistema que
eleva la supensión delantera y así no rozar
el paragolpes en los bordillos, el que engrana la marcha
atrás, el que elimina el control de tracción
(ASR) y el último para seleccionar la modalidad “Race”
o “Sport” del cambio. Una función especial
del cambio “Race”, es el llamado Launch Control,
que anula el ASR y permite arrancar con el freno pisado
mientras se acelera al régimen deseado, que ayuda
a hacer una salida de infarto.