Se
ha renovado uno de los pilares más importantes de
la marca coreana, el Accent. Respecto al anterior, al nuevo
se le ha estilizado la línea, así como cambios
interiores y algunas modificaciones mecánicas.

Sigue disponible en cuatro o cinco puertas. En ambos casos
su tamaño ha aumentado, lo que mejora el espacio
interior, tanto en altura, anchura y espacio para las piernas.
Se han reforzado algunos puntos débiles del chasis
de la anterior versión. También se ha silenciado
el interior con más material aislante.
Ahora incorpora amortiguadores de gas y neumáticos
185/60 R14.

También
lleva cinturones de seguridad de tres puntos y reposacabezas
central trasero. Hay disponibles dos tipos de equipamiento.
El más básico es el “GL” que ya
incorpora de serie el airbag frontal de acompañante.
En el “GSL” se puede disponer de ordenador de
viaje, cierre centralizado con mando a distancia, ABS y
aire acondicionado. En opción quedan las llantas
de aleación y la pintura metalizada.

En el apartado de motores tenemos dos gasolina y un diesel.
El más pequeño de gasolina es el 1,3 litros
que entrega 84 CV. Su par máximo es de 117 Nm a 3.000
rpm. Su consumo es de 6,2 litros a los 100 km, tiene una
velocidad máxima de 173 km/h y una aceleración
de 0 a 100 en 12,5 segundos. El motor más potente
de la gama es el ya conocido 1,6 de 105 CV, que es capaz
de alcanzar 190 Km/h y acelerar en 10,3 segundos. Finalmente
la oferta se completa con el diesel de 82 CV. Tiene unas
prestaciones correctas con 170 Km/h y 13,1 segundos de 0
a 100 km/h. El consumo medio es bastante bajo, 5,5 litros
a los 100 km. La versión más económica
es la 1.3 GL 5p que vale 10.650 €.

El Hyundai Accent es un coche que ofrece lo que vale, es
decir, es barato porque no es nada del otro mundo, sobretodo
en lo que estética y acabados se refiere. Pero no
por eso tenemos un coche poco atractivo, ya que tanto mecánicamente
como en su comportamiento este Hyundai sigue siendo una
buena opción.