Jaguar
tendrá a la venta en poco tiempo una berlina de representación
a la altura del Audi A8, BMW Serie 7, el VW Phaeton, o el
ya mítico Mercedes Clase S.

Inicialmente
incorporará tres motores de ocho cilindros: de 3,6
litros y 258 CV, un 4,2 litros de 298 CV y finalmente el
mismo 4,2 pero con un compresor que hace elevar a 396 CV
la potencia máxima. En unos meses aparecerá
un seis cilindros de tres litros de cilindrada y 238 CV.
Los dos motores V8 que se venden inicialmente llevan la
caja de cambios automática ZF, de seis velocidades,
similares a la del Serie 7 y el A8. Pero en el Jaguar no
incorpora el mando secuencial, sino la palanca “en
J” típica de la marca británica.

Jaguar
ha implantado todo su poder tecnológico en el XJ,
fabricando una carrocería de aluminio extremadamente
ligera, lo que le hace valer el título de menos pesado
de su categoría. La tracción es trasera. Es
el más largo de su categoría y el que tiene
más batalla, pero no tiene más espacio que
otros. El habitáculo para los pasajeros es grande,
pero donde realmente no está a la altura es en el
maletero (470 litros), ya que su línea penaliza en
la forma final del maletero y se queda muy plano, es decir,
largo, pero con poca altura.
Sus dimensiones son 5.080 x 1.868 x 1.448 mm.

Las suspensiones son parecidas a las del S-Type, pero con
muelles neumáticos y lleva de serie la amortiguación
variable.
Su equipamiento está en la línea de los mejores,
pero no lleva nada que no lo tengan o lo puedan tener sus
competidores. Entre otras cosas tiene: asientos eléctricos,
dos pantallas de 6,5” para las plazas traseras con
reproductor de DVD y conexión para consola de juegos,
freno de estacionamiento automático, control de velocidad
con radar, climatizador de cuatro zonas y mandos vocales
para equipo de sonido, teléfono, climatizador y navegación.
También ajuste eléctrico de los pedales y
un sistema que avisa cuando sobrepasamos la distancia de
seguridad del coche que nos precede.
La pantalla del navegador sigue siendo táctil, como
todos los Jaguar, un sistema que permite eliminar botones
y que facilita su utilización cuando estamos parados,
pero que dificulta mucho su funcionamiento en marcha.

La decoración interior es como todos los Jaguar,
excelente, con madera de raíz de nogal y cuero, elementos
que ayudan a crear un ambiente de lujo y comodidad.
Su comportamiento es muy neutro, ágil teniendo en
cuenta que es un coche muy grande. No tiene un tacto deportivo,
pero no tiene nada que envidiar al Serie 7 o al Audi A8,
las referencias en este sentido. Algo que deberían
mejorar es la regulación de la suspensión.
Ésta no tiene selector de niveles, sino que ella
misma se va regulando sola, dependiendo de la conducción
del piloto y el estado de la carretera. En algunos momentos
es interesante poder subir la suspensión para no
tocar con los bajos, como sucede en algunas entradas o salidas
de parking.

Su precio estará según motor y equipamiento
entre 74.000 y 117.000 €.
Eduard Aznárez