El Spyder es la versión descapotable del Gallardo. Lamborghini ha trabajado muchísimo para que esta versión tenga un comportamiento excelente, igualando o mejorando a la versión cerrada.

La principal diferencia en la carrocería es la capota de lona, que tiene un mecanismo electrohidráulico que permite abrir o cerrar en 20 segundos. Su accionamiento se realiza mediante dos pulsadores situados en la consola. Cuando se pliega la capota queda recogida en el mismo compartimiento que el motor, con lo cual el acabado y la estética son excelentes.

En caso de accidente el montante delantero ha sido reforzado y hay dos barras antivuelco tras los asientos que salen automáticamente si se produce riesgo de vuelco. Las diferencias estéticas no acaban aquí, ya que el Spyder incorpora dos nuevos colores para la carrocería, el “celeste Phoebe” y el “verde Picus”, así como nuevos acabados de piel para el interior.
Como decíamos, mecánicamente se ha trabajado para mejorar su rendimiento, tanto en el motor como en el bastidor. El motor sigue siendo el mismo pero ha ganado 21 CV, situándose en los 520 CV de potencia máxima, los cuales los entrega a 8.000 rpm. Gracias a este incremento, la aceleración de 0 a 100 km/h se sitúa en los 4,3 segundos y la velocidad máxima es de 314 km/h (307 km/h con la capota recogida).

La caja de cambios es automática de seis relaciones, con unos desarrollos más cortos que el cupé. La dirección ahora es más precisa e incorpora un enfriador para el líquido de la dirección asistida. La tracción sigue siendo a las cuatro ruedas y la suspensión ha recibido cambios para adaptarla a la nueva carrocería. Opcionalmente puede llevar retrovisores calefactados, navegador, ordenador, alarma, logotipo de la llanta en color, una cámara trasera o las pinzas de freno pintadas.

Lamborghini ha realizado un excelente trabajo, sin duda el Gallardo Spyder es un coche de ensueño.
Eduard Aznárez