La versión Sport recibe el nuevo motor Diesel de ocho cilindros que ya estrenó su hermano mayor, el Range Rover.

Este motor tiene una cilindrada de 3,6 litros y desarrolla 272 CV de potencia máxima. Las prestaciones son las siguientes: acelera de 0 a 100 km/h en 9,2 segundos, alcanza los 209 km/h y tiene un consumo medio de 11,1 litros. No son cifras muy buenas, pero hay que tener en cuenta que el Range Rover Sport TDV8 pesa 2.675 kilos, un peso muy elevado y que juntamente con una aerodinámica poco conseguida, merman considerablemente las prestaciones.


Este motor no reemplaza el seis cilindros Diesel de 190 CV. Éste se seguirá vendiendo, pero no es muy recomendable dada su escasa potencia. La caja de cambios es automática de la marca ZF, con modo secuencial. Esta versión incorpora los frenos delanteros Brembo de cuatro pistones del V8 Supercharged y el “Dynamic Response”, un sistema que permite variar la dureza de las barras estabilizadoras.

También tiene la suspensión neumática, el control de descensos, reductora y el “Terrain Response”. En todas las versiones hay mejoras en el equipamiento y en el aspecto. Ahora puede tener sistema de televisión con señales analógicas y digitales, sistema de control de presión de los neumáticos, mejoras en el sistema de navegación, así como pequeños cambios en algunos elementos.
Eduard Aznárez
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