Llega
al mercado español el SUV de Lexus, el RX300.

Lexus es la división de lujo de Toyota y, como tal,
el RX300 es un todo terreno ligero con un precio y unas
cualidades de gama alta.
Tiene unas medidas en la media de la competencia, 4.740
mm de longitud y 1.680 de altura.
Como viene sucediendo últimamente, Lexus ha otorgado
al RX300 un comportamiento más apto para asfalto
que para campo. Tanto sus suspensiones (neumática
en la versión President), como sus neumáticos
(orientados a la conducción en asfalto), limitan
sus cualidades todo terreno. Eso sí, con un motor
de gasolina de seis cilindros y 204 CV, un cambio automático
(aunque algo lento), tracción permanente con diferenciales
libres y un bastidor monocasco con suspensión independiente,
tenemos uno de los SUV más rápidos del mercado.

Incorpora control de tracción y de estabilidad, que
juntamente con una suspensión no precisamente blanda,
consigue una estabilidad muy alta. Como decíamos,
algo criticable es el cambio automático de cinco
marchas. Tiene unos desarrollos muy largos y es lento. Lleva
un mando secuencial de bloqueo, con el que se puede seleccionar
la marcha máxima que engrana el cambio, algo muy
útil para descender puertos de montaña y no
castigar los frenos. No lleva reductora, lo que es un claro
ejemplo de que sus intenciones no son precisamente campestres.

Hay tres versiones de equipamiento: Premium, Luxury y President.
El RX300 tiene elementos curiosos como airbag de rodillas,
una cámara con televisión para ayudar al aparcamiento
o un sistema de iluminación en curva. Su calidad
no está a la altura de un BMW X5 o VW Touareg, por
ejemplo, pero sin duda es una buena opción para los
que quieran un todo terreno rápido en carretera y
muy seguro.

No contará con versión diesel, algo que perjudicará
mucho sus ventas, aunque dentro de dos o tres años,
Lexus pondrá a la venta una versión de propulsión
híbrida.