AMG ha desarrollado el todo terreno más potente del mercado hasta la fecha y comenzará a venderlo en primavera de 2006.

En Mercedes no escatiman esfuerzos y van en serio con el nuevo ML. Si las versiones “normales” que ya están a la venta han supuesto un éxito en todos los medios, la acogida que puede tener la nueva bestia de AMG puede ser formidable. Y no es para menos, porque la marca alemana ha dotado su nueva criatura de todo lo necesario para competir contra el Cayenne, el X5 y el novísimo Q7.
El exterior es muy espectacular, con nuevos paragolpes, una parrilla del radiador cromada, estribos, dos salidas de escape dobles y los pilotos traseros tintados. Todo ello le da un aire deportivo muy conseguido. En el interior hay pequeños detalles diferenciadores, como los pedales metálicos, el volante deportivo, un velocímetro que llega hasta los 320 km/h y unos asientos deportivos calefactados, con función multicontorno y tapizados en un mixto de piel y Alcántara.

Aunque le llaman “63”, lo cierto es que el nuevo motor V8 atmosférico tiene una cilindrada total de 6.208 cm³. Es capaz de entregar 510 CV, una potencia muy elevada que le facilita alcanzar los 100 km/h en tan sólo 5 segundos, mientras que la velocidad máxima está limitada electrónicamente a 250 km/h. Con lo cual, es más rápido que un Porsche Cayenne Turbo, aunque su velocidad máxima es inferior porque en el Cayenne no está limitada.
La caja de cambios sigue siendo la 7G-Tronic pero debidamente modificada por AMG. Tiene tres programas: Sport (S), Confort (C) y Manual (M), y tiene botones en el volante para conducirlo manual. La tracción es a las cuatro ruedas y puede modificar la entrega de potencia en cada eje, aunque en condiciones normales entrega un 40% delante y el resto detrás.

La suspensión es la neumática Airmatic, con amortiguación adaptativa de control electrónico ADS. Todo ello ha sido revisado para que tenga un comportamiento más deportivo. Para transmitir tanta potencia se usan unos neumáticos de 295/45 en llanta de 19 pulgadas, aunque opcionalmente se puede adquirir un diseño de 20 pulgadas y los neumáticos pasan a ser de 295/40. Para frenar a semejante misil es necesario unos buenos frenos, elemento en el que AMG ha trabajado meticulosamente.

El ML 63 AMG se corona como el todo terreno más deportivo del momento, a la espera de que Audi, BMW o Porsche presenten sus nuevas criaturas.