Desde
hace un año, un mini torpedo surca nuestras carreteras.
Se trata del Mini Cooper S. Un coche pequeño, potente,
rápido, equipado hasta los dientes y muy caro.
Los 22.700 € que vale son muchos desde el punto de
vista de que tenemos un coche de tan sólo 3.655 mm.

Uno de los problemas que tiene es la habitabilidad, está
homologado para cuatro personas, pero tan sólo podrán
viajar tres si el conductor mide más de 1,80 m, ya
que el asiento del conductor ocupará casi todo el
espacio para las piernas del pasajero trasero. Por lo demás,
el interior es excelente. El equipamiento es muy rico y
queda como opción: navegador, faros de xenón,
sistema de ayuda al aparcamiento y sistema de control de
presión de los neumáticos. En el caso de llevar
navegador, el velocímetro y el cuentavueltas van
situados encima de la columna de dirección y el navegador
en el centro del salpicadero (donde va el velocímetro
cuando no lleva esta opción).

Lleva la suspensión Sport Plus, que es extremadamente
dura. Una dirección muy directa, 2,5 vueltas entre
topes y asistencia electrohidráulica. Los discos
delanteros son ventilados (276 mm delante y 259 mm detrás).
Incorpora repartidor electrónico y CBC (ayuda de
frenada en curva). Tiene control de tracción y de
estabilidad.

Con un peso de 1.140 kg, un motor de 163 CV y un chasis
muy ágil, el Cooper S se muestra imbatible en carreteras
de curvas. Emite un sonido que recuerda a coches de competición.
Para algunos puede ser exagerado, pero la música
celestial que desprende de su escape y el silbido del compresor,
son una maravilla.
De serie lleva unas ruedas más grandes que el Cooper:
195/55 16, pero puede montar unas de 17 que estéticamente
le sientan francamente bien, aunque las reacciones al límite
son un poco más complicadas.

El motor es parecido al del Cooper, que es un 1,6 litros,
con cuatro cilindros, culata monoárbol de cuatro
válvulas por cilindro. El “S” incorpora
un compresor. Este elemento entrega la potencia de forma
muy agradable, sin tirones y desde bajas revoluciones. Da
una presión máxima de 1,8 bares; incorpora
un intercooler que es ventilado mediante una ranura en el
capó (otro elemento diferenciador del Cooper S).
Para evitar calentamientos excesivos monta un radiador para
el aceite.

Los 163 CV los entrega a 6000 rpm. El par es de 210 Nm a
4000 rpm. El cambio es de seis marchas, lo que ayuda a reducir
el consumo en autopista. Su tacto y accionamiento es muy
bueno. El consumo medio es de 8,4 litros a los 100 Km.
Estéticamente se diferencia del Cooper normal por:
ranura en el capó de ventilación, la “S”
en las salidas de aire laterales y en la parte trasera,
dos escapes cromados, estribos, alerón trasero, faldón
delantero, paragolpes trasero y el tapón metálico
del depósito. Como en el One y el Cooper, tiene múltiples
variedades de color (el techo y los retrovisores pueden
ser blancos o negros).

Sus prestaciones son excelentes, 218 Km/h y una aceleración
de 0 a 100 en 7,4 segundos.
Ampliaremos información en unos días, ya que
tendremos la oportunidad de tener una prueba a fondo con
un Mini Cooper S.
Eduard Aznárez