Se esperaba con ansiedad la presentación del Corsa OPC, y lo cierto es que no ha defraudado a nadie.

A la venta en primavera de 2007, el primer Corsa OPC será el Corsa más deportivo y potente de la historia, ya que monta un motor de cuatro cilindros con 1,6 litros de cilindrada y turbocompresor, capaz de entregar unos radicales 192 CV. La guinda la pone la caja de cambios manual de seis velocidades, especialmente puesta a punto para exprimir al máximo toda la potencia.

Las prestaciones son buenas para un coche del tamaño de un Corsa, tiene una velocidad máxima de 225 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,2 segundos. El consumo es relativamente contenido, con 7,9 litros de media cada 100 km.
Los amortiguadores son más duros y los muelles más cortos, mientras que la estabilizadora delantera es menos flexible y el eje torsional de la suspensión trasera es ahora más grueso y colocado en otra posición más eficaz. Los frenos son de disco, de 308 mm ventilados los delanteros y de 264 mm macizos los traseros. Las llantas son de 18 pulgadas y van montadas en unos neumáticos de 215/45. Tiene control de estabilidad de serie y se puede desconectar.

Estéticamente es muy agresivo, Opel y el departamento encargado de OPC han vitaminado el Corsa con todo de elementos de aspecto deportivo, como la parrilla, los paragolpes, el alerón, el difusor en la parte central del paragolpes trasero y la peculiar salida de escape triangular. En el interior se han pintado detalles en color gris o azul (según se escoja) y la novedad son los asientos tipo bacquet de la marca Recaro, que incluyen airbags laterales integrados.

El Corsa OPC viene dispuesto a dar guerra, que se preparen el Mini Cooper S y el Renault Clio RS.
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