El Opel Meriva es un automóvil muy recomendable para aquellos que utilicen con frecuencia las plazas traseras, ya que posee una excelente relación entre el tamaño del vehículo y el espacio disponible atrás. De mitad para atrás está plagado de soluciones e ideas prácticas e interesantes como vehículo para pasajeros, para cargar o para ambas cosas.

Esta gran modularidad es sin duda el punto fuerte del Meriva, como veremos en profundidad. Tanto, que junto a su contenido precio de base, puede convertirse en una perfecta alternativa para monovolúmenes más grandes y caros como el Scénic, el Almera Tino, el Picasso o el recién llegado Focus C-Max.
Esta capacidad interior parece fruto de un intenso trabajo de estudio de la competencia y un buen montón de ideas que finalmente se han llevado a la práctica. El tamaño tiene virtudes extra en un modelo así, ya que aunque a primera vista pueda parecer lo contrario el Meriva circula ágilmente por ciudad y aparca donde en un principio no lo parecería.

De mitad para adelante el Meriva es un automóvil convencional. En general, y teniendo en cuenta sus particularidades, este nuevo modelo de Opel tiene las características comunes a cualquier monovolumen; algunas de ellas ventajosas y otras no tanto.
Los materiales destacan por una buena vistosidad, y aunque son plásticos rígidos en todo caso (excepto en la parte superior de las puertas) están, salvo alguna excepción, bien rematados. Aquí toma de nuevo protagonismo la zona trasera y el maletero, con pluses como una bandeja trasera plegable o un separador bajo el piso del maletero, ambos acabados impecablemente.

El modelo probado, el gasolina, tiene una buena respuesta a medio y alto régimen. Es un motor elástico y con fuerza hasta el final de la zona útil, aunque como veremos, el precio a pagar es un consumo y ruido elevados que bajan mucho el agrado de uso y la autonomía. Eso penaliza su utilidad en viajes largos. De los kilómetros que le hemos hecho, además, concluimos que es indispensable tener el aire acondicionado, ya que es muy caluroso y el control de estabilidad, recomendable en cualquier vehículo y especialmente en los monovolumen, con reacciones lentas y pesadas a veces que los ESP pueden corregir con facilidad.

En definitiva, el Meriva es un automóvil satisfactorio para quien necesite espacio y versartilidad atrás, con las características propias de un monovolumen en cuanto a dinamismo y postura de conducción, un acabado corriente pero vistoso y la necesidad de rascarse el bolsillo con algunos extras de equipamiento. La unidad probada de gasolina sólo tiene sentido si se hacen pocos kilómetros al año. Aun así, puede llegar a salir bien parado respecto a la competencia.
En marcha: Estable, cómodo y con los problemas de cualquier monovolumen
Rendimiento: Todo lo bueno empañado por el ruido y el consumo
Interior y Confort: Muchas buenas ideas, más útiles cuanto más atrás
FICHA TÉCNICA MERIVA 1.6 XE ENJOY
Prueba de JF Calero
Fotos de David Sánchez