Con el mismo motor que el Astra OPC, el Zafira OPC se convierte en el monovolumen más rápido del mercado.

Estéticamente gana mucha agresividad, ya que incorpora varios cambios respecto el Zafira normal. Tiene elementos distintos como: la parrilla delantera, ambos paragolpes, los estribos, los faros antiniebla, el alerón, la doble salida de escape y unas llantas de 18 pulgadas con neumáticos 225/40 ZR18 (opcionalmente puede llevar unas llantas de 19 pulgadas).

En el interior también hay varios cambios. Lo primero que llama la atención son los asientos deportivos Recaro, tapizados en tela y cuero de dos tonos (azul y negro o plata y negro). Lleva el logotipo OPC en el volante, el pomo del cambio, en los relojes del cuadro y en los embellecedores de las puertas, que además pueden tener distinto color (azul, negro o plata), en función del color elegido en los asientos.

El motor es un dos litros turboalimentado, que desarrolla 239 CV y tiene un par máximo de 320 Nm. Gracias al potencial del motor, el Zafira OPC acelera de 0 a 100 km/h en 7,8 segundos y alcanza los 231 km/h. El bastidor incorpora el alabado sistema “IDS Plus” y la amortiguación variable con control electrónico “CDC”. También los frenos han sido revisados, con discos de 321 mm delante y 278 mm detrás, mientras que las pinzas están pintadas en azul.
Eduard Aznárez
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