Una vez más, Porsche se supera a si misma. El 911 Turbo (serie 997), es la nueva creación de la marca germana. Si la anterior generación era genial, la nueva la mejora en casi todos los aspectos, especialmente en motor, bastidor, acabados y estética, ahora todavía más bonito y excelso.

Estéticamente tiene cambios respecto al Carrera. Los cambios más visibles son el alerón trasero y las entradas de aire frontales y laterales. Los faros antiniebla cambian de posición y las salidas de escape son distintas. Los intermitentes delanteros son de diodos y de serie tiene faros de xenón dobles. En el interior encontramos el mismo diseño que sus hermanos.

El motor es similar al del Carrera, con 3,6 litros de cilindrada. Ahora entrega 480 CV de potencia máxima a 6.000 rpm y 620 Nm de par, aunque si se adquiere el “Paquete Sport Chrono” durante 10 segundos hay un sistema de sobrepresión del turbo que aumenta el par hasta los 680 Nm. Este sistema funciona solamente si se conecta y se pisa a fondo el acelerador. Es capaz de mantener esa cifra entre 1.950 y 5.000 rpm. Espectacular.

La caja de cambios es manual de seis velocidades u opcionalmente automática Tiptronic S, también de seis velocidades. La velocidad máxima es de 310 km/h y la aceleración de 0 a 100 km/h la completa con 3,7 segundos. De 0 a 200 km/h tarda 12,2 segundos y el consumo medio es de 12,8 litros cada 100 km.

La tracción es total conectable automáticamente, con un embrague multidisco controlado electrónicamente. Los frenos son de disco ventilados y perforados, con 380 mm delante y 350 mm detrás, con pinzas monobloque de seis pistones. Como en la anterior generación, opcionalmente se pueden montar los discos cerámicos PCCB.

En junio de 2006 se empezará a vender esta joya, a precio de oro, 148.326 €.
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