Un nuevo descapotable para soñar.

A la venta el 2 de abril de 2005, la versión “cabrio” del Carrera ya ha sido presentada. Cualquier Porsche levanta expectaciones cuando se exhibe por primera vez, pero las variantes descubiertas añaden ese “plus” de espectacularidad y elegancia. Y el nuevo Carrera Cabriolet no es una excepción.
Mecánicamente es igual a las versiones con techo duro, con dos opciones a elegir: Carrera (con motor 3.6 y 325 CV) y Carrera S (3.8 con 355 CV). Ambos aumentan 85 kg. de peso respecto de las versiones cerradas que, juntamente con unos coeficientes aerodinámicos de 0,28 y 0,29 respectivamente, logran alcanzar unas prestaciones de impresión. El Carrera acelera de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos y el Carrera S en tan sólo 4,9 segundos, mientras que la velocidad máxima es de 285 y 293 km/h respectivamente.

La capota es muy similar a la del anterior modelo, plegándose en forma de zig-zag y de accionamiento eléctrico. Tarda 20 segundos en realizar la operación y la ventaja es que se puede hacer en marcha hasta una velocidad máxima de 50 km/h. El alerón trasero se extiende 20 mm más que la versión normal, para mejorar la estabilidad general.
El equipamiento es suculento, con todo tipo de elementos de seguridad activa y pasiva, como por ejemplo el control de estabilidad PSM, los seis airbag (frontales, laterales y de cabeza) y los arcos antivuelco que se despliegan de forma automática. El Carrera S lleva de serie la suspensión activa PASM (Porsche Active Suspensión Management) y las llantas de 19 pulgadas, mientras que en el Carrera son opcionales los dos elementos.

Aunque se desconocen los precios exactos, el incremento respecto de las versiones cerradas será del 12 % aproximadamente.
Eduard Aznárez