Se
renovó hace unos meses un modelo muy importante para
la marca francesa, que juntamente con el Clio supone el
grosor de ventas. Después de verlo y estudiarlo podemos
asegurar que Renault ha hecho un trabajo excelente. Tiene
muchas versiones y una relación de calidad-precio-equipamiento
que le ponen en la cima de su categoría.

Sigue la línea inaugurada por el Vel Satis y el Avantime.
Sin duda Renault sigue rompiendo con el diseño. Cada
modelo que sale tiene una estética muy peculiar y,
cuando se trata de renovar modelos, pocos rasgos mantienen.
En este aspecto, Renault es completamente distinta a las
marcas alemanas, que siempre mantienen líneas y pocas
veces renuevan a fondo. Realmente se han arriesgado, porque
la parte delantera no es significativa, pero la trasera
es muy innovadora y esto en un coche que se supone que tiene
que venderse mucho tiene sus riesgos. Pero Renault optó
por tomar esta decisión y de momento parece que ha
tenido éxito con el Megane (se vende bastante), todo
lo contrario que el Avantime (se ha dejado de producir por
la falta de ventas).
Es muy ancho respecto a la competencia, su altura es normal,
aunque ni mucho menos es bajo y de largo es ligeramente
mayor que sus rivales, 4.209 mm. La aerodinámica
no es muy buena, Renault no ha comunicado su Cx, por lo
que se supone que no es bajo. Tiene una batalla de 2.625
mm. En general tiene una base muy amplia. Se vende en carrocería
de tres y cinco puertas. El maletero es correcto con 330
litros de volumen.

Aunque el coche exteriormente es muy ancho, esto no repercute
en el interior. Tiene poco espacio longitudinal, escaso
para las piernas, aunque los pasajeros traseros pueden meter
los pies por debajo de los asientos delanteros, lo que solventa
en cierta forma la falta de espacio en las rodillas.
La calidad de los materiales ha mejorado mucho, ahora está
a la altura de sus rivales, excepto en los plásticos
de la zona central. Tiene el freno de mano tipo asa, que
no aporta ninguna ventaja y no es más cómodo
o práctico de usar respecto al convencional. Tal
como sucede en la mayoría de coches con un diseño
especial, una de las partes sacrificadas es la visibilidad.
Es criticable la visión trasera, porque la luneta
no es muy grande y esta más bien alta, así como los montantes laterales traseros que son excesivamente
anchos.
Como hemos comentado anteriormente, el nivel de equipamiento
es muy bueno. En cuanto a seguridad puede tener airbag por
todas partes (delanteros, laterales delante y atrás
y de cabeza). Los cinturones tienen tensores de emergencia,
excepto en la versión tres puertas, que lleva un
pequeño airbag a cambio, ya que los asientos de éste
son diferentes a la variante de cinco puertas y no puede
montar los tensores.

Existen cuatro decoraciones distintas, independientemente
del nivel de equipamiento elegido. Son: “Authentique”
que es oscuro, “Expression” crudo, “Dynamique”
oscuro con remates gris claro y “Privilege”
crudo con remates gris claro. A estos se les puede aplicar
tres tipos de equipamiento: “Pack”, “Confort”
y “Luxe”.
Tiene multitud de huecos para dejar objetos, aunque tampoco
tiene la capacidad de algunos monovolúmenes. Puede
tener faros de xenón, pantalla de navegador a color
o monocromo, llantas de hasta 17 pulgadas, aunque las de
serie son de 15. Incorpora un antibloqueo de frenos, repartidor
de frenada y el control de retención. Este sistema
trabaja a una presión máxima de 115 bares
y sirve para acelerar el motor de forma automática
si la retención provoca un deslizamiento excesivo.
Medidas de seguridad que más de una vez nos pueden
salvar de un buen susto. Como el control de estabilidad,
que es del especialista Bosch (generación 8.0) y
es más eficaz en caso de subviraje.
Lleva la suspensión delantera de tipo McPherson y
la trasera de ruedas tiradas unidas por un eje torsional.
Los muelles son helicoidales en los dos ejes. El bastidor
es de acero estampado y tiene una rigidez muy alta comparada
con su antecesor.

En el apartado de frenos no se queda corto, con discos ventilados
de 280 x 24 mm salvo el 1,4 que tiene unos más que
suficientes 260 x 22 mm. Detrás discos macizos de
240 mm. La dirección es parecida a la que tiene el
Stilo, eléctrica y variable según la velocidad.
También se pueden escoger distintos grados de asistencia.
Finalmente en el apartado de motores el Renault Megane puede
tener varias opciones de gasolina y diesel.
En gasolina encontramos un 1,4 de 98 CV que es el mismo
que tan buenos resultados está dando en el Clio.
En Motorintro.com podemos confirmar este dato, ya que hace
unos meses tuvimos una toma de contacto con un Clio con
este motor y realmente el motor se mostraba muy voluntarioso.
Aunque en el Megane, dado su peso, se puede quedar un poco
escaso. Le sigue un 1,6 de 113 CV , parecido al que llevaba
el anterior Megane pero con algunas modificaciones, por
ejemplo, el nuevo tiene distribución variable. El
anterior 1,6 era también excelente, si éste
lo sigue siendo puede ser una opción más recomendable
que el 2,0. El dos litros es una versión renovada
del motor del Clio Williams (1993), no ha sido nunca muy
brillante, aunque el nuevo tiene algunos retoques que lo
pueden dejar a la altura de sus rivales.

En cuanto a diesel, Renault ofrece dos opciones, ambas de
cuatro cilindros (llamados dCi). Posteriormente llegaran
dos versiones más. Actualmente tenemos un 1,5 litros
de 82 CV, que se queda muy escaso para tirar de un coche
como el Megane, pero es una buena alternativa al 1,4 de
gasolina. Cuando llegue el mismo motor con 100 CV se salvará
el gran salto que hay ahora en los dos diesel, ya que el
1,9 tiene 120 CV. Tiene un excelente rendimiento y está
a la altura de los motores VW TDI. Con esta cilindrada llegará
un 140 CV que rivalizará directamente con el 150
CV de VW.
Recordar que el Renault es un coche de tracción delantera,
con motor delantero transversal. Las cajas de cambio son
de cinco velocidades, excepto en el 2,0 y 1,9 dCi, que tienen
seis. El 1,6 es el único que por el momento puede
montar la caja de cambios automática de cuatro velocidades.
El precio está situado entre los 13.890 € que
vale el 1,4 Pack Authentique 3p y los 20.890 € del
1,9 dCi Luxe Dynamique 5p.

Con todo esto, estamos seguros de que el Megane va a triunfar.
Sólo tiene el problema de la estética, que
puede gustar o no, pero por el momento parece que la aceptación
es muy positiva, con lo cual, todo parece indicar, que el
Renault Megane va a ser un record de ventas en poco tiempo.
Eduard Aznárez