Renault vuelve a apostar fuerte en el mercado de los cabrios.

El Megane Coupé Cabriolet tiene una excelente relación-calidad-precio, sustancialmente mejor que su más directo rival, el Peugeot 307 CC. Si bien seguramente el diseño final no esté a la altura del 307, el Megane tiene una línea muy fresca y atractiva. Su techo rígido plegable automáticamente tiene un elemento diferenciador respecto a la competencia, la parte superior del techo es de cristal (es como un techo solar fijo), con lo cual, se vaya o no descapotado, siempre tendremos mucha luminosidad en el habitáculo. La capota tiene un accionamiento electrohidráulico y necesita 22 segundos para abrirse totalmente. Tiene un peso de 78 kilos y está fabricado por el especialista Karmann.

Mide 4.355 mm de largo, 1.777 de ancho y 1404 de alto. El maletero es el mejor del segmento, con 490 litros de capacidad, aunque se ve muy reducida cuando el techo se descubre, quedándose en unos 190 litros. Toda la estructura, sobretodo el parabrisas y su marco, así como laterales de la carrocería, están muy reforzados para proteger a los ocupantes en caso de vuelco (también lleva dos arcos fijos forrados de espuma que sirven de reposacabezas de las plazas traseras). Está homologado para cuatro plazas.

Hay tres acabados disponibles (Authentique, Dynamique y Privilege) y tres niveles de equipamiento (Confort, Sport y Luxe). Puede llevar llantas de 15 a 17 pulgadas. De serie tiene ABS, distribución electrónica de frenado y servofreno de emergencia. En opción queda el control de estabilidad y monitorización en el salpicadero de las presiones de inflado de los neumáticos. Pero no lleva rueda de repuesto, que se solventa con el típico líquido sellante y en opción un sistema de reparar pinchazos y compresor de aire incluido.

La gama de motores es extensa, con tres de gasolina y uno diesel. En gasolina tenemos un 1,6 litros de 113 CV, un 2 litros con 134 CV y finalmente el 2 litros con turbo que rinde 163 CV. Este último es el más potente que puede montar, con el que alcanza los 225 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 8,7 segundos. El diesel es el 1,9 litros dCi de 120 CV que tan buenos resultados está dando en los diferentes Renault en los que se monta. De todas formas, al ser un cabrio, recomendamos cualquiera de las versiones de gasolina, más silenciosas y con menos vibraciones. Los dos motores de gasolina más potentes y el diesel tienen caja de cambios manual de seis velocidades de origen Nissan. Opcionalmente hay disponible una caja automática de cuatro velocidades.

Sin duda, el Renault Megane Coupé Cabriolet aúna un compendio de cualidades y ventajas que se pondrán de manifiesto en las cifras de ventas finales de dicho modelo.
Eduard Aznárez