A finales de año, la marca sueca empezará a vender la nueva gama del 9-5, un vehículo que estará disponible tanto en carrocería de cuatro puertas como la familiar. Aunque el 9-5 actual es un coche que data de 1997, la nueva generación está basada en el mismo, con lo cual hay pocos cambios en la plataforma y el bastidor.

Estéticamente recibe muchas mejoras, con una imagen que toma rasgos del prototipo 9X. Ahora tiene unas líneas mucho más modernas y agresivas, especialmente en su frontal, aunque sigue conservando el mismo estilo que sus hermanos y que siempre ha caracterizado a la marca nórdica.

En el interior hay cambios de diseño en distintos mandos, como el volante, el cuadro de instrumentos, el sistema de sonido y navegación, el climatizador y hay nuevos tonos para las inserciones de madera y metal.

Llevará tres motores de gasolina y dos diesel. En gasolina hay un 2.0 de 150 CV y tres versiones del 2.3, con 185, 220 y 260 CV. Los diesel son de cuatro cilindros, con 120 y 150 CV. De momento no habrá motores diesel de seis cilindros, pero en el futuro es posible que los tenga, algo necesario si se quiere competir contra las marcas alemanas.
 
El equipamiento es correcto, con elementos como ABS, control de estabilidad y de tracción, airbags frontales de doble etapa, laterales delanteros de cabeza y torax, así como reposacabezas activos. También tendrá disponibles faros de xenón para cortas y largas, asientos delanteros con ventilación, equipos de sonido y navegación, MP3 y conexión manos libres para el teléfono, aunque no Bluetooth.
Eduard Aznárez |