| El
Subaru Impreza se ha convertido en un vehículo
representativo entre las escuderías orientales,
ya que combina la máxima deportividad con la comodidad
de las cuatro plazas. No es un vehículo que se
conforme con los éxitos en el Mundial de Rallyes
(que no son pocos), sino que también los consigue
fuera de los tramos. Estamos hablando de un mito, de
motores de potencia y prestaciones excepcionales de corte
agresivo que se prestan a poner al máximo y a
disfrutar de ellos como en pocos coches se puede hacer.
No olvidemos que todo ello heredado de un World Rally
Car de prestigio inconfundible. |
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Del
Impreza existen tres versiones: la 2.0 WRX (31.750,00 €),
2.0 WRX Sports Wagon (33.050,00 €) y la más
potente, 2.0 WRX STI (42.200,00 €). Las tres versiones
han sido retocadas en carrocerías, suspensiones
y equipamiento respecto a la versión anterior, y
tienen tracción a las cuatro ruedas.
 En el
caso del 2.0 WRX y el 2.0 WRX Sports Wagon (los dos tienen
el mismo motor, pero el Sports Wagon es de carrocería
familiar) se ha incrementado su potencia hasta 225 CV a 5.600
rpm (con un par de 300 Nm) logrando hacer el 0 a 100 km/h
en tan solo 6,2 segundos. En el caso de la versión
familiar, al ser más pesado (de 1.365 kg del berlina
a 1.390 kg del Sports Wagon) el Impreza Sports Wagon se retrasa
una décima en el 0 a 100 haciendo quedándose
6,3 segundos. La velocidad máxima es de 232 Km/h (230
Km/h en el caso de la versión Sports Wagon), que en
los dos casos se ha visto incrementada respecto a la versión
anteior debido a mejoras aerodinámicas. Estas dos
versiones tienen un cosumo medio de 9,2 litros. Respecto
a las dimensiones la versión familiar es un poco más
estrecha y más alta (1,49 metros de altura y 1,69
metros de ancho), mientras que la berlina es más baja
con 1,45 metros de altura y más ancha con 1,74. Las
longitudes son las mismas en los dos casos (4,41 metros).
El
Subaru Impreza SRX STI es la versión más
potente y la más parecida a la versión WRC,
tiene 265 CV a 6000 rpm (aunque tiene la misma potencia que
la versión anterior se han introducido mejoras para
minimizar el conumo (11,1 litros de media)). Tiene un par
motor de 350 Nm y una velocidad máxima de 244 km/h. El 0
a 100 lo hace en un tiempo de 5,5 segundos. Lleva neumáticos
de 225/45 ZR17 90 W. Su peso es de 1.450 Kg y tiene frenos
de disco ventilados Brembo que ofrecen una frenada más
que excepcional. El interior no cambia mucho respecto al
WRX, aunque lleva otros asientos con más sujeción
lateral, una tapicería diferente y el volante también
es distinto al ser más deportivo y más pequeño.
 Respecto
a la estética, lo que más cambia
comparado con la versión anterior es la forma de los
faros delanteros y traseros y los parachoques. En el STI
el alerón es de mayor tamaño y la entrada de
aire del capó también. En dimensiones es igual
al WRX pero un poco más bajo (1,43 metros).
 
Por tratarse
de un coche deportivo, la habitabilidad y la capacidad
del maletero (400 litros (en la Sports Wagon es
de 375 litros)) es más que aceptable (Aunque respecto
a otras berlinas se queda pequeño en habitabilidad).
Aún así está claro que el Subaru Impreza
es un buen equilibrio entre habitabilidad y deportividad.
  En Motorintro.com
hemos subido a este coche, y el interior se parece mucho
a su versión anterior, aunque cambia
la consola central y la tapicería. El cuentarrevoluciones
está situado en la parte central y el volante es regulable
solamente en altura. En general los acabados interiores son
aceptables aunque algunos plásticos y ajustes deberían
ser de mejor calidad.

En seguridad
tiene airbag frontales y laterales (la versión
STI solo lleva los frontales). El equipamiento de serie es
el aire acondicionado, reglaje electrónico de altura
de faros, ABS, elevalunas eléctrico, llantas de aleación
de 17”, pero carece de extras que no están ni
opcionales, como el control de tracción o el navegador.
En definitiva
el nuevo Subaru Impreza es una muy buena alternativa respecto
a sus competidores (VW R32, Audi S3, Alfa 147 GTA,
Ford Focus RS 200), sobretodo para aquellos que busquen practicidad
(ya que tiene cuatro puertas) y rabia de un motor de carácter
deportivo.

Un aspecto
a destacar es que encontramos a faltar esa línea
agresiva que tenía hace ya dos generaciones, ese corte
rabioso que denotaba que no era una berlina cualquiera, sino
que estábamos ante un deportivo de prestaciones excepcionales,
en definitiva ante un hermano pequeño de los World
Rally Car.

Aún
así ya se sabe que lo del aspecto exterior
es algo muy personal (a excepción de algunos casos),
y hay que decir que globalmente el Subaru Impreza es un coche
digno de competir con los mejores de su misma categoría,
con unas prestaciones y unos motores que lo convierten en
un coche para disfrutar del asfalto, y a su vez práctico
siempre sin perder el espíritu de un gran campeón.
Jordi
Riera
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