Un
vehículo con capacidad para circular por caminos de
tierra, de calidad y con un buen precio.

El Outback es la competencia de los conocidos familiares con
capacidades offroad, como el Volvo XC70 o el Audi Allroad.
La ventaja que tiene sobre ellos es su menor precio a igualdad
de equipamiento. La desventaja es que no ofrece motores diesel.
Encontramos tres versiones. Dos con el motor de 2,5 litros
(4 cilindros boxer) y 165 CV (cambio manual o automático)
y una con el 3 litros (6 cilindros boxer) de 245 CV, sólo
disponible con cambio automático. La más básica
(2,5 litros con cambio manual) vale 31.500 € y la más
cara (3 litros con cambio automático) asciende a 42.900
€. En este último caso lo lleva casi todo de serie
excepto el navegador y la pintura metalizada.

Su mejor virtud dinámica respecto a sus competidores
es la conducción por asfalto, siendo ésta con
un cierto tacto deportivo, muy característico de Subaru,
pero carece de polivalencia en algunos tramos agrestes que,
aunque lleva una suspensión ligeramente subida con
respecto a un turismo, no tiene mucha protección y
algunas zonas de la carrocería o de la parte mecánica
pueden ser dañadas con relativa facilidad.
El interior ha sido muy cuidado, sin llegar a los niveles
europeos, pero que sin duda ha mejorado mucho con relación
a sus predecesores. El espacio en general es bueno, excepto
la anchura de las plazas traseras, algo justas para tres personas.
La capacidad del maletero es correcta.

Sus dimensiones son: 4730 / 1770 / 1540 (largo/ancho/alto
en mm). Su batalla es corta. El Cx es de 0,34. El peso oscila
entre los 1.430 Kg y los 1.545 kg, según versión.
La tracción es total permanente. La caja de cambios
manual es de 5 velocidades, la automática del 2,5 litros
es de 4 y la del 3 litros de 5 velocidades. La suspensión
es independiente de tipo McPherson, con resorte helicoidal
y barra estabilizadora. Los frenos delanteros tienen un diámetro
de 294 mm y son ventilados, los traseros son de 274 mm. La
versión menos potente monta neumáticos de 215/60
con llanta de 16 pulgadas y el 3 litros de 215/55 con llanta
de 17.
Sus prestaciones son las siguientes: Para la versión
de 4 cilindros: 198 km/h de velocidad máxima y acelera
de 0 a 100 km/h en 9,8 segundos (197 Km/h y 10,9 segundos
para la versión automática). En el caso del
6 cilindros: 224 km/h de velocidad máxima y pasa de
0 a 100 km/h en 8,5 segundos. El consumo es de 8,5 litros
a los 100 para el motor pequeño y de 9,8 para el grande.

En definitiva, un excelente y polivalente coche familiar para
usar en zonas de campo pero sin muchas complicaciones, eso
sí, manteniendo casi intactas unas cualidades dinámicas
sobre asfalto a la altura de un turismo.
Eduard Aznárez
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