El
pequeño restyling que recibió esta primavera
toda la gama del Yaris, le aúpa a los primeros puestos
del mercado de utilitarios.

Si antes del pequeño “lavado de cara”,
el Toyota Yaris ya era una magnífica compra, en estos
momentos el pequeño modelo japonés se desmarca
de sus más directos rivales con una relación
precio-equipamiento-calidad muy elevada.
Estéticamente se ha reformado el frontal y la parte
trasera. Ahora todos los bajos vienen pintados, los pilotos
traseros y los faros antinieblas han sido rediseñados,
así como las entradas de aire. En cuanto al interior,
se ha cambiado la tonalidad del salpicadero, que ahora es
más oscura y algunos detalles de las salidas de aire
de ventilación y los mandos del equipo de audio y
de navegación. La instrumentación también
ha sido revisada, que sigue siendo digital en todos los
modelos excepto en la versión T-Sport, que lleva
de tipo analógico con fondo plateado para realzar
su deportividad. Tanto los revestimientos interiores como
las tapicerías se han cambiado, siempre para mejorar
su calidad.

Su equipamiento de serie ha aumentado. Ahora incorpora cinturones
de seguridad de tres puntos con reposacabezas en las 5 plazas.
El antibloqueo de frenos con repartidor de frenada y los
airbag laterales delanteros pasan a estar disponibles de
serie. El control de estabilidad y tracción (VSC
y TRC) sólo son de serie en el T-Sport.
Algo criticable son los asientos de la versión deportiva,
que si bien sujetan perfectamente no vuelven a su posición
inicial después de abatirlos para dejar paso a las
plazas traseras. Todo lo contrario que el sistema de suspensión,
que ha sido mejorado hasta el punto de ganar en estabilidad
y comodidad, algo de lo que el Yaris siempre ha gozado.
En motores puede montar tres gasolinas y un diesel. Los
gasolina (1.0, 1.3 y 1.5) llevan la conocida tecnología
VVT-i, de distribución variable, culata de 16 válvulas
y todos ellos cumplen la Euro 4. El 1.0 entrega 65 CV con
un par de 90 Nm a 4.100 rpm y su consumo es de 5,6 l/100
km. El 1.3 es nuevo, pero realizado sobre la base del 1.0.
Desarrolla 87 CV con un par máximo de 122 Nm a 4.200
rpm. Su consumo es el mismo que su hermano pequeño.

La
versión más potente es la 1.5 del T-Sport,
con una potencia máxima de 105 CV y un par de 143
Nm a 4.200 rpm. Su consumo es de 6,8 l/100 km. Existe una
versión con turbo de 150 CV sobre la base del 1.5,
pero ésta no se vende en España. En el apartado
diesel nos encontramos con un 1,4 litros provisto de turbocompresor
e intercooler, que incorpora un sistema de alimentación
por conducto común de segunda generación tarado
a 1.600 bares. Su consumo es muy reducido, de tan sólo
4,2 litros a los 100 km. Se llama D4-D y es el mismo propulsor
que incorpora el Mini.
En el apartado de transmisiones también tenemos novedades.
Sigue el manual de cinco marchas, así como el automático
de cuatro relaciones. Pero se incorpora opcionalmente en
la versión 1.0 la caja manual de cinco marchas pero
con embrague pilotado y motores eléctricos que engranan
las marchas. En la práctica es un automático
normal con posibilidad de uso secuencial. Éste se
llama MMT (Multi Mode Transmission). El consumo se consigue
reducir con esta caja de cambios pero empeoran las prestaciones.

Los precios van de los 10.900 € del 1.0 VVT-i T2 3p
a los 15.200 € del 1.5 VVT-i T-Sport 3p.
Eduard
Aznárez