La pequeña berlina de Volvo incorpora a su gama diesel un motor de cinco cilindros de 2,4 litros y 180 CV de potencia. También la versión familiar, el V50, lo puede llevar.

Hasta la fecha sólo había disponibles dos motores diesel, ambos de origen Ford, un 1.6 de 109 CV y un 2.0 de 136 CV. Con la llegada del 2.4, Volvo podrá competir contra sus más directos rivales, ya que la mayoría de ellos tienen motores con potencias superiores a los 160 CV.

De momento sólo estará disponible con cambio automático de cinco velocidades, es posible que más adelante pueda llevar uno manual, pero a día de hoy, Volvo no ha decidido nada. Las prestaciones son correctas para la potencia que desarrolla y por montar un cambio automático, ya que es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 8,5 segundos, alcanzar los 220 km/h y consumir una media de 7 litros a los 100 km.

Este motor ya lo montan otros modelos de Volvo, como el S60, el V70, el XC70 y el XC90, pero con distintas potencias.
Eduard Aznárez |