| Los
dos automóviles elegidos para esta comparativa fueron
creados por Giotto Bizzarrini, ingeniero italiano. El primero
que construyó fue el Ferrari 250 GTO, el clásico
más valorado hoy en día. Poco tiempo después,
ya independizado con su propia marca, elaboró el Bizzarrini
GT Strada 5300, el cual tenia un claro objetivo, derrotar a
los Ferraris. 

El
genio Bizzarrini
Giotto
nació en Livorno, la Toscana italiana, en 1926. Desde
niño triunfó en varias especialidades deportivas.
Se graduó como ingeniero en la Universidad de Pisa.
Tras un breve período como profesor, entra a trabajar
en Alfa Romeo y se une al departamento de desarrollo. En su
época como estudiante, Bizzarrini adquirió una
barchetta construida sobre una base de Fiat 500 Topolino,
equipada con una culata Siata. Fue un coche de pruebas. Primero
la carrocería se transformó a coupe, muy redondeada,
fijada sobre un chasis tubular. Retrasó el motor y
montó dos carburadores Dell'Orto de motocicleta. Además,
ingenió una pera de goma, provinente de una bocina,
que metía a presión el combustible en los carburadores
(inyección manual neumática). Le pusieron el
apodo de la Macchineta, el cual era capaz de batir los tiempos
de las berlinas Alfa 1900 en el circuito de pruebas de la
marca. Giotto se presentó a unas pruebas de Ferrari,
y cuando Enzo Ferrari lo vio exclamó "un hombre
capaz de construir y pilotar semejante engendro es digno de
entrar en Ferrari". Estuvo cinco años, durante
ese tiempo todos los proyectos de la casa italiana pasaron
por sus manos, el Ferrari 250 GT 2+2, el motor de tres litros
Testarrossa, el 250 Testarrossa Barchetta y el 250 GT SWB.
Pero
su obra cumbre fue el 250 GTO. Justamente al acabar éste,
Bizzarrini fue uno de los "cinco famosos" ingenieros
que abandonaron Ferrari, debido a que tuvieron que trabajar
como esclavos para Enzo, porque quería presentar el
primer GTO en la conferencia de prensa anual de febrero de
1962. Por ello abandona la fábrica de Maranello y funda
con Carlo Chitti y otros la compañía ATS, que
tenia como objetivo el desarrollo de un Fórmula 1 y
un GT. El famoso 'BreadVan' es un 250 GT SWD modificado, diseñado
por Bizzarrini y construido por Drogo. A este coche se le
aplicaron todos los conceptos del GTO pero radicalizados (se
podía decir que era un GTO evoluzione), pero tuvo poco
éxito debido a la carencia de una caja de cinco marchas.
Poco
después le ficha Lamborghini, donde crea el revolucionario
350 GTV. Seguidamente fue contratado por Piero Rivolta y de
esta relación nacieron tres modelos para ISO (Rivolta
GT, Grifo A3L y Grifo A3C). Bizzarrini tenía una pasión
y objetivo final para sus creaciones: la pista de carreras.
Por eso diseñó varios prototipos extremadamente
potentes y rápidos con la ayuda de Rivolta, Bertone,
Drogo, entre otros. Todo para ganar a Ferrari, no solamente
en las carreras, sino también en la calle. Por fin
en 1965 y tras cortar su relación con Rivolta, crea
la Società Prototipi Bizzarrini. El coche que le hizo
triunfar fue el GT Strada 5300, que mecánicamente era
exactamente igual a los ISO A3C. Para vender sus autos, Bizzarrini
se colocaba en algún cruce en la carretera que lleva
a Maranello, y cuando veía pasar un Ferrari, saltaba
tras él, lo perseguía y lo adelantaba descaradamente.
Unos kilómetros más adelante, Bizzarrini esperaba
al sorprendido Ferrarista. Si el encuentro terminaba con una
propuesta de compra, había sido un día fructífero.
Años más tarde y después de cerrar su
empresa, Giotto trabajó en la construcción de
modelos para carreras, sobre todo barchettas, equipadas con
motores tan diferentes como Opel, BMW y Alfa Romeo. Hoy en
día descansa en su finca de Livorno, cuidando sus viñas,
pero cada cierto tiempo nos regala ideas en forma de su peculiar
interpretación de las pasiones y sensaciones que un
automóvil deportivo en estado puro debe despertar en
los aficionados.


Creados
para ganar
Tanto
el Ferrari 250 GTO como el Bizzarrini GT Strada 5300, fueron
creados por el mismo ingeniero, Bizzarrini, y a éste
no le gustaban las medias tintas, por eso creó dos
auténticas máquinas de carreras.
El
250 GTO se construía en un taller de la Via Emilia
Est en Módena, y todo lo que se hacía allí
era excepcional y costoso. Fueron tan solo 36 ejemplares,
invirtiendo más de 1600 horas de trabajo para cada
uno. Se llamó 250 GTO, porque derivaba del 250 GT Berlinetta
y la O por "Omologata" (homologada en italiano).
Teóricamente se tenía que parecer al 250 GT,
ya que tenían que demostrar que el GTO era tan sólo
una versión de carreras poco modificada respecto al
Berlinetta. Pero en realidad poco tenía que ver. Los
tres años que participó en el Campeonato Mundial
de Marcas (1962, 1963 y 1964) ganó. Fue el último
Ferrari de carreras con motor delantero.
El
GT Strada 5300 tenía detrás una idea brillante
y paradójica a la vez: crear el Granturismo más
rápido del mundo, lo más simple posible, sin
tener que caer en las especificaciones tan exóticas
de sus exaltados rivales italianos. Entre 1963 y 1969 se construyeron
149 vehículos en Livorno. No todos son iguales, ya
que se crearon versiones especiales, como Targa y Spider.
Su línea es prácticamente igual que el ISO Grifo
A3C. Sus líneas habían sido dibujadas por Bizzarrini
durante una fructífera colaboración con Nuccio
Bertone. Se invertían unas 1000 horas de trabajo en
la carrocería de aleación ligera hecha en BBM
en Módena, para reducir el peso hasta llegar a 270
Kg menos que su gemelo ISO.


Mecánicas
"sencillas"
Los
dos coches analizados son autos de alta competición
homologados para circular no solamente por circuito, sino
también por carretera. Por eso se podría pensar
que sus mecánicas son muy complejas, y lo son, pero
comparado con otros deportivos de la época se puede
decir que son mecánicas fáciles de manejar.
Esto les daba mucha ventaja, sobre todo en pruebas como Le
Mans.
El
Ferrari 250 GTO tiene un chasis construido por Vaccari, de
tubos de acero para uso aeronáutico, de sección
oval, mucho más rígido que el del Berlinetta
250. La carrocería realizada por Scaglietti es de aluminio.
Bizzarrini montó el motor muy desplazado hacia atrás,
para equilibrar la distribución de pesos. La perfecta
aerodinámica del coche también es obra de Giotto,
que decía que era un elemento muy importante, y que
en Ferrari nunca la habían tenido en cuenta (un ejemplo
es el morro del Berlinetta, prácticamente cuadrado).
Como el motor estaba desplazado hacia atrás se pudo
bajar el capó e inclinar el parabrisas. La cola es
recortada con un "labio" hacia arriba. El motor
es una evolución del tradicional y formidable Testa
Rossa, con seis carburadores Weber de doble cuerpo con admisiones
pulidas, un puro deleite. El V12 de tres litros suministraba
una potencia máxima de 300 CV a 7500 rpm. Se adoptó
un cambio de cinco marchas completamente nuevo, el cual era
mucho más resistente. En el apartado de suspensiones,
delante montaba dobles brazos triangulares, muelles helicoidales
y amortiguadores Koni ajustables. Detrás, muelles de
ballesta semielípticos aguantaban el puente rígido,
que era mantenido en posición por brazos longitudinales
y un varillaje wats, con muelles helicoidales adicionales
girando alrededor de los amortiguadores.
Bastante
parecido es el Bizarrini GT Strada 5300, con una carrocería
de aleación ligera semi-monocasco con el panel del
piso reforzado por soportes de acero. Las ruedas delanteras
están suspendidas en brazos triangulares dobles, y
se beneficiaba de un eje trasero de Dion, que contaba con
brazos longitudinales y una barra Panhard. Los amortiguadores
son Koni. Giotto quería un coche fiable, y por eso
montó el conocido motor del Chevrolet Corvette V8 de
5354 cc, que entrega una potencia de 365 CV, aunque la versión
de competición avivada por cuatro carburadores Weber
de doble cuerpo DCOE 12, llega a 420 CV. El cambio manual
es de 4 marchas con una relación bastante cerrada.
El túnel de transmisión sobresale como una consola
en la cabina y el motor esta montado atrás en la cubierta.
Las llantas Campagnolo son de aleación. Cuatro discos
Dunlop se encargan de frenar el auto, los delanteros situados
entre las ruedas, y los traseros a cada lado del diferencial.
El depósito de combustible tiene tres partes, con una
capacidad máxima de 140 litros, y la autonomía
está cerca de las 625 millas. La versión de
carreras como es de suponer consume más, por lo que
tiene un depósito 20% más grande. El consumo
de este último no baja de los 20 litros cada 60 millas.
Los interiores en ambos casos son espartanos, tienen lo justo,
todo para reducir peso. Eso sí, la posición
de conducción es muy buena, teniendo en cuenta que
son deportivos de competición. Todos los mandos son
de alta calidad y se accionan a la perfección.


El
veneno y el antídoto
Giotto
Bizzarrini, al crear el GT Strada 5300, debía tener
una sensación similar a la que se produce cuando se
crea el antídoto de un veneno mortal. Evidentemente
el veneno sería el Ferrari 250 GTO y el antídoto
el Bizzarrini GT Strada 5300. El principal problema con que
se encontró el ingeniero italiano, es que en su época
en Ferrari había creado una auténtico depredador,
y lo que no quería bajo ningún concepto, era
crear otra presa para esta temible bestia del asfalto.
Gianni
Bulgari, piloto amateur que alcanzó un buen nivel a
principios de los años sesenta con el GTO, decía
de éste "Era un objeto sorprendente, su aspecto
extraordinario era el producto de una función precisa
(viajar rápido) y no de un ejercicio estilístico.
Era como una mujer hermosa, atractiva e inteligente al mismo
tiempo". El motor V12 de 300 CV era capaz de catapultar
al Ferrari a 100 Km/h en tan sólo 5,6 segundos, y mientras
el sonido que salía del escape hacía subir la
adrenalina a cualquiera, el motor de 3 litros empujaba sin
parar hasta llegar a casi 280 Km/h. En circuito el GTO era
rapidísimo, casi como un modelo Sport, como demuestra
el segundo puesto de Guichet-Noblet en las 24 horas de Le
Mans de 1962, por detrás del Ferrari 250 P de Surtees-Mairesse.
Gracias a un motor y a un cambio casi indestructibles, demostró
ser perfecto también para las competiciones en carretera,
desde la Targa Florio al Tour de Francia. En el 250 GTO todo
funcionaba a la perfección, pocos elementos se podían
mejorar. Durante tres años no había quien lo
ganara en su clase, ni siquiera el ligero Jaguar, y del Cobra
ya ni hablar. Al mismo tiempo podía ser conducido dócilmente
de circuito a circuito como demostró el popular piloto
inglés David Piper, quien lo hizo frecuentemente con
su GTO, vestido con el verde de British Racing.
Si
Bizzarrini consiguió o no crear un antídoto
eficaz para el 250 GTO se sigue cuestionando hoy en día.
Pero lo que sí se puede asegurar es que el GT Strada
5300 es una delicia para el conductor, siendo tremendamente
manejable y ágil, sorprendiendo al que espera un comportamiento
más duro. Con una dirección neutra y una estabilidad
excelente. El Chevrolet V8 de 365 CV se deja notar al más
ligero toque en el pedal de embrague, y en 6 segundos la aguja
del cuentakilómetros ya marca 100 Km/h, y apretando
el pedal a fondo en cuarta velocidad se llega a su máxima
velocidad 275 Km/h. A diferencia del Ferrari, el sonido del
motor es bastante "discreto". Los cuatro discos
Dunlop lo frenan bien. Al igual que el 250 GTO, el GT Strada
es apto para ser conducido por carretera, como hizo el propio
Bizzarrini para ir y volver de Le Mans, donde terminó noveno en las 24 horas de 1965.


Está
claro que estamos delante de dos coches inigualables, sobre
todo el Ferrari, no por su superioridad sobre el GT Strada,
porque al fin y al cabo estaban bastante igualados en cuanto
a prestaciones y comportamiento, pero que por el hecho de
llevar el nombre Ferrari, su camino hacia la victoria ha
sido más fácil. El 250 GTO se puede afirmar
que se vendía sólo, cosa que el Bizzarrini
lo tenía que vender su propio ingeniero jugándose
la vida adelantando Ferraris en carreteras peligrosas; y
todos sabemos lo difícil que es pasar un bólido
de la casa de Maranello a pleno rendimiento. El precio de
venta de estos "cochecitos" está por las
nubes, sobre todo el del 250 GTO, unos nueve millones y
medio de Euros (1600 millones de pesetas), es lo que hay
que pagar para tener esta joya; eso, si alguno de los treinta
y pocos propietarios se lo quiere vender.
Fichas
Ferrari
250 GTO
Cilindrada:
2953 cc.
Potencia: 300CV
Velocidad máxima: 280 Km/h
Aceleración 0-100 Km/h: 5,6 seg.
Peso: 1000 Kg
Bizzarrini
GT Strada 5300
Cilindrada:
5354 cc.
Potencia: 365CV
Velocidad máxima: 275 Km/h
Aceleración 0-100 Km/h: 6,0seg.
Peso: 1250 Kg
Eduard
Aznárez
|