COCHES
Marcas/Modelos
Novedades
Híbridos
Clásicos
Reportajes
Usados/Km 0
 
COMPETICIÓN
Fórmula 1
Rallyes
 
COMUNIDAD
Club/Foros
Regístrate
 
OTROS
Buscar
Wallpapers
Videos
Juegos coches
Juegos móvil
Links
 
Web (Google) Motorintro.com

Febrero 2003

La tradición continúa

En la 52ª edición del Rally de Suecia se volvió a imponer un piloto nórdico. Esta vez le tocaba al finlandés Marcus Gronholm. El actual campeón del mundo llevó su Peugeot magistralmente a la victoria.

En la segunda especial de la primera etapa, Gronholm y Rautiainen conseguían situarse en primera posición, con la cual acabarían el rally. Tommi Makinen con el Subaru se vio incapaz de seguir el ritmo de su compatriota y se quedó a 50.8 segundos. La última posición del “cajón” la obtuvo Richard Burns, el británico consiguió colocar el segundo Peugeot entre los tres primeros, cosa que Corrado Provera, jefe del equipo Peugeot, agradeció. Burns y Provera protagonizaron un intercambio de palabras bastante singular. En un momento de nervios para el piloto se le escapó “la comida francesa es una mierda”, y el jefe francés le respondió “lo que es una mierda son tus tiempos en el pasado Montecarlo”. Sin duda gracioso.

Fuera de las plazas de honor y por segunda vez consecutiva, Markko Märtin con el Ford Focus lograba una merecida cuarta posición. Al Focus RS le sigue faltando “chicha”, pero su fiabilidad, juntamente con la regularidad de Märtin, hacen que pueda estar entre los primeros. No se puede decir lo mismo de su compañero Duval, que después de una salida de pista dejaba inutilizado su coche.
A más de dos minutos del ganador, llegaba el primero de los Xsara, concretamente el de Colin McRae. La quinta posición del británico no se puede dar como mala, teniendo muchos problemas Citroën para hacer competitivos sus coches en superficie de nieve y hielo. Al contrario que en Montecarlo, los Xsara no se mostraron muy rápidos, la falta de entrenamiento en este tipo de superficie pasó factura. A tan sólo tres segundos de McRae se situaba Peter Solberg. El segundo de los Subaru se mostró competitivo, pero al noruego le faltó un poco de carácter.


Ya bastante descolgado, a más de tres minutos, Sébastien Loeb, el ganador en Montecarlo, quedó en una séptima plaza, arrebatando en el último momento los puntos a Carlos Sainz, que acabó noveno, ya que Toni Gardemeister, llevó a su poco competitivo Skoda a la octava plaza final, con lo que daba un puntito muy valioso a la escuadra checa. El primero de los Hyundai fue Freddy Loix; el belga ocupó la décima posición en un rally donde los coches coreanos no estuvieron a la altura.
Carlos Sainz, a diferencia de Montecarlo, no se encontró nada a gusto en el Citroën; la falta de entrenamiento y unos reglajes poco correctos fueron los causantes de la pobre posición. Es un rally donde se va muy rápido y los pilotos nórdicos (especialistas en superficies heladas) ocupan las posiciones delanteras, con lo cual, aparte de los rivales típicos, se suman los nativos, que consiguen rodar muy rápido. Uno de los que llevaba un ritmo altísimo era Harri Rovanpera, pero en la octava especial se vio obligado a abandonar después de chocar frontalmente con el Peugeot de Juuso Pykalisto, que después de tener un accidente, el coche quedó inmovilizado en medio de la pista.


En resumen, un rally muy competido pero en el que, desde un principio, se vieron claras las tres primeras posiciones: Burns no podía con Makinen y éste tampoco con Gronholm, por eso el último día conservaron sus plazas sin tomar riesgos.
Muy bien para Peugeot, después de Montecarlo nadie negaba su potencial pero existían ciertas dudas, sobretodo después de ver que su principal rival, Citroën, conseguía un fantástico triplete. Pero la alegría no es eterna y los Xsaras no rindieron como cabía esperar. Eran conscientes de que no lo tendrían tan fácil, pero no se esperaban tener tantos problemas de reglajes. Al final el resultado para Citroën se puede calificar como discreto.


Muy distinto estaba el “box” de Subaru. La alegría por la segunda plaza llegaba después de unos meses un poco indecisos para la marca japonesa. Makinen declaraba sentirse muy a gusto con el coche y afirmaba tener aspiraciones para ganar algún rally.
Ford está pasando una época de transición, con dos pilotos muy jóvenes y un coche muy fiable pero poco rápido. Märtin ha sido la gran revelación. Su regularidad hace temblar a más de uno. Muchos se preguntan qué seria capaz de hacer con un coche puntero. Realmente, tanto él como Duval están trabajando muy bien.
Skoda, con un coche poco puntero consiguió sumar un punto. Gardemeister tuvo que llevar el Octavia al límite para conseguir superar a Sainz. Pueden estar contentos pero tienen que seguir trabajando si quieren puntuar.
La gran decepción fue Hyundai. Se quedaron cerca de puntuar pero les faltó potencial. El Accent evoluciona bien, pero poco a poco, no es fácil llegar arriba. Mucha inversión y mucho trabajo necesitan, pero con el tiempo lo pueden conseguir.

La próxima cita, en Turquía, a día de hoy se desconoce si se podrá correr. La posible guerra de EEUU con Irak hace que muchos equipos y pilotos no quieran participar por si se producen problemas

Eduard Aznárez

 

 
 
Olfus S.L