Lo
llevábamos diciendo en Motorintro.com desde hace
unas semanas: Markko Martin no tardará mucho en ganar
un rallye. Poco ha tenido que esperar el nuevo Focus WRC
para alzarse con una victoria y lo ha hecho en los difíciles
caminos del Rallye de Acrópolis. Y no ha ganado con
un margen justo, sino
dominando de principio a fin.

Hay una cosa muy clara y es que Martin estaba demostrando
que era un piloto rapidísimo, pero al anterior Focus
le faltaba un poco más de garra para ganar. Ford
elabora un coche más competitivo y la victoria llega.
Esta premisa es importante en este mundo: se puede ser muy
buen piloto pero, si no hay coche rápido, no se gana.
Y al contrario, claro.
El segundo clasificado fue Carlos Sainz. Una gran carrera
para el piloto español, constante y vigilando los
numerosos ataques de Peter Solberg, que con un Subaru mucho
más rápido que en los anteriores rallyes,
acabó en tercera posición.

En cuarta posición llegó Richard Burns. El
británico sigue con su regularidad que le permite
alzarse en la primera posición del campeonato. Es
curioso porque Burns no se llega a encontrar bien en el
206 WRC, el cual podría dejar a final de temporada
para volver a Subaru; parece ser que esta marca le ha hecho
una oferta y el piloto se lo está pensando.
Quinto Makinen con el segundo de los Subaru; la mejora se
notó considerablemente, aunque le queda un poco para
poder ganar, pero hay que felicitar al finés por
su gran rallye. Sexto y séptimo llegaron dos Peugeot,
el oficial de Rovanpera y el semi-privado de Panizzi. El
último punto se lo adjudicó Colin McRae. El
piloto de Citroën tuvo muchos problemas mecánicos
y una penalización que lo alejaron de los primeros
puestos, una pena porque el británico podría
haber luchado por el podium. Dani Solà con un Citroën
Xsara WRC (pero con 50 caballos menos aproximadamente) realizó
una correcta actuación situándose entre los
quince primeros clasificados.

El campeonato queda de la siguiente manera: Burns, Sainz,
Grönholm, Martin, Solberg, McRae, Loeb y Makinen. En
marcas: Peugeot, Citroën, Ford, Subaru, Skoda y Hyundai.
Con todo, el rallye de Acrópolis ha supuesto un cambio
muy importante en el campeonato, no en posiciones pero sí
en las tendencias que se van a ver en el futuro.
La marca revelación de la carrera fue Ford, que con
el nuevo Focus WRC ha demostrado que va a dar mucha guerra
en los próximos rallyes. Sus pilotos, sobretodo Martin,
van a luchar al máximo para conseguir más
victorias.

Peugeot sigue dominando en general, aunque cada vez su margen
es más pequeño. Se tendrán que poner
las pilas si no se quieren ver superados en todos los rallyes
como lo han sido en Grecia.
Citroën es la hermana gemela de Peugeot. Creemos que
pueden seguir mejorando y sin duda volverán a ganar
competiciones.
Subaru no ha experimentado un salto tan grande como Ford,
pero poco a poco van encontrando el camino a seguir. Si
continúan así, es posible que puedan ganar
alguna carrera, sobretodo con el agresivo piloto noruego,
Peter Solberg.

Skoda se ha llevado una decepción de Grecia. No ha
podido puntuar, el Octavia ya no puede seguir el ritmo y
los pilotos ya esperan con impaciencia el nuevo Fabia WRC
que estrenarán en el rallye de Alemania.
Hyundai es un caso aparte, sólo llevan tres puntos
en el mundial, conseguidos en el Rallye de Montecarlo. No
se ven mejoras ni intenciones. Realmente si siguen así,
mucho nos tememos que la casa coreana tiene las horas contadas
en el campeonato.

El próximo rallye es el de Chipre, parecido en terreno
al de Grecia. Veremos si realmente el Focus sigue siendo
tan rápido y qué hacen las marcas francesas
para evitarlo.