San
Remo es un rallye histórico, con muchos años
en el calendario, tanto en versión de tierra como
de asfalto (la actual). Justamente por este motivo está
seriamente amenazado con salirse del calendario en años
próximos. El motivo es que hay exceso de rallyes
de asfalto. De todas formas si sigue siendo tan trepidante
y bonito como el de este año, seguramente siga en
la cima.

Loeb y su Xsara han sido los claros vencedores de esta carrera
y sólo se han visto amenazados el sábado por
Märtin y el domingo en la última especial por
Panizzi. El piloto de Peugeot ha sido el único en
montar neumáticos de agua y con la lluvia torrencial
que ha caído, ha pasado de la quinta a la segunda
plaza final. Al que más ha perjudicado la lluvia
ha sido Märtin, el cual ha perdido la segunda plaza
y se ha tenido que conformar con el escalón más
bajo del podium, algo que lo retrasa demasiado para la lucha
por el título.

En cuarta posición ha entrado Sainz, al cual hay
que alabar. El sobreesfuerzo que ha tenido que hacer para
conseguir esta plaza ha sido bestial, teniendo en cuenta
que fue operado hace una semana de urgencia. Durante la
carrera ha tenido algunos dolores y no ha podido dormir
bien, incluso ha tenido alguna perdida de sangre. Quinto
se ha situado Duval, con una conducción muy constante
y segura que le dan un buen resultado. Sexto, séptimo
y octavo han quedado McRae, Burns y Bugalski respectivamente.
Los dos ingleses han tenido una carrera complicada y en
el caso de Burns le sirve para mantenerse líder.
El francés Bugalski ha vuelto a correr y ha demostrado
poder ir muy rápido, pero al final se ha tenido que
conformar con el octavo puesto. Gronholm iba tercero hasta
el domingo, cuando se ha salido y ha perdido una rueda en
un fuerte golpe y se ha tenido que retirar.

El mundial está al rojo vivo, van a saltar chispas
en los tres rallyes que restan. Tanto en la clasificación
de pilotos como de marcas. En pilotos nos encontramos con
tres pilotos con una diferencia de cuatro puntos. Primero
sigue Burns, pero con tan sólo dos puntos de ventaja
sobre Loeb y cuatro a Sainz. Solberg, a nueve puntos, se
ha descolgado mucho pero sigue con muchas opciones. Märtin
a cinco del noruego, lo tiene muy complicado.

En el de marcas, Citroën ha logrado el liderato y tiene
cuatro puntos de ventaja sobre Peugeot, su gran rival. Subaru
tercera y Ford cuarta se van a jugar la tercera plaza en
una lucha encarnizada, aunque parece que los Ford vayan
algo mejor últimamente. Hyundai, como casi siempre,
no ha puntuado y sigue de farolillo rojo.

Quedan dos carreras de asfalto y una de tierra. Según
esto y viendo las últimas carreras, el mundial se
lo tendrían que jugar entre Loeb y Sainz, ya que
Burns no acaba de ir en asfalto y en tierra puede mejorar,
pero los puntos perdidos en Córcega y Catalunya (si
es que realmente los llega a perder) le serán decisivos.
En marcas todo está abierto, tanto Citroën como
Peugeot pueden ser campeones. Habrá que esperar acontecimientos.
¡Les esperamos en Córcega!