Gran
fin de semana para Subaru y Citroën. Solberg ganó
el rallye y Sainz quedó segundo, con lo cual se pone
líder del mundial a falta de dos pruebas.

En Córcega pasó de todo, fue un rallye muy
complicado, tanto por la meteorología como por los
nervios que se vivían en la mayoría de pilotos
y equipos. No hay que olvidar que seis pilotos tienen opciones
matemáticas de ganar el título y dos marcas
el mundial de constructores. Por lo tanto, las tilas y los
tranquilizantes corrieron por los box de cada equipo.

El hecho de que la lluvia hiciera acto de presencia en numerosas
ocasiones a lo largo del rallye, sobretodo el sábado,
provocó un pequeño caos en algunos tramos,
debido a que muchos pilotos querían mantener el ritmo
con unos neumáticos lisos como si fueran con rallados,
para no perder tiempo y, evidentemente, muchos de ellos
lo pagaron muy caro al salirse de pista o darse pequeños
golpes contra alguna valla o muro. El más perjudicado
fue el rapidísimo Sebastien Loeb, que cuando lideraba
la prueba se salió de pista. En una curva de derechas
entró muy por el interior, pisando una zanja, lo
que le dificultó la salida de la curva y se encontró,
al abrirse, con la valla del otro lado, tocándola
y como consecuencia hizo un trompo y se quedó medio
colgando de un pequeño barranco. Al final pudo reincorporarse
a la carrera pero habiendo perdido muchos minutos que lo
dejaban fuera de la lucha por los puntos. Otro perjudicado
fue el estonio Markko Martin, que tuvo diferentes percances,
alejándolo de los primeros puestos.

El beneficiado de todo esto fue claramente Petter Solberg.
El noruego tenia múltiples problemas de puesta a
punto en seco, pero en mojado y con los neumáticos
Pirelli, el Subaru se comportó a las mil maravillas
y ascendió a la primera plaza, posición que
ya no dejaría.
La auténtica lucha se formó por la segunda
plaza, Duval se había instalado cómodamente
en ésta, pero Sainz poco a poco le iba apretando,
hasta que en una magnífica y arriesgada elección
de neumáticos, el piloto español pudo superar
en el último tramo al francés.

En cuarta posición llegó Gronholm, que siendo
un piloto muy rápido no esta teniendo la suerte de
cara. Quinto fue McRae, que entró por delante de
Panizzi. Éste tuvo bastantes problemas el viernes,
el coche no le acababa de funcionar como él quería
y se retrasó mucho, pero poco a poco fue remontando
hasta llegar a una buena sexta posición. Makinen
y Burns completaron los puntos. El inglés perdió
el liderato, no era capaz de rodar en los tiempos de podium
y lo ha pagado caro.
Después de este rallye, el mundial queda al rojo
vivo. Sainz es primero, pero le siguen Solberg y Burns a
3 puntos y Loeb a 6. Gronholm y Martin están con
posibilidades matemáticas, pero lo tienen muy difícil
estando a 18 puntos.

En
marcas, destacar el liderato de Citroën, que ya le
saca 8 puntos a Peugeot. Subaru y Ford luchan por el tercer
puesto. Skoda está situada quinta y Hyundai, que
no ha corrido estos dos últimos rallyes, es sexta.
La semana que viene llega la comitiva a Catalunya, concretamente
a Lloret de Mar. Va a ser un rallye muy duro y donde se
va a ir a muerte. Loeb, Sainz y Solberg son los máximos
candidatos a ganar esta prueba. Esperemos que sea nuestro
piloto quien nos dé una gran alegría y obtenga
la victoria.

Por último, desde Motorintro.com pedimos a todo aficionado
que se desplace a ver el rallye en directo, que respete
todas las normas impuestas por la organización de
la prueba y no invada zonas prohibidas. Seamos civilizados
y disfrutemos de nuestro deporte favorito. ¡Que empiece
la fiesta!