El
francés Panizzi arrebató el último
día la victoria a su compatriota Loeb.

El Rallye de Catalunya fue calcado al de Córcega.
Se corría sobre asfalto, la meteorología fue
cambiante y decisiva a lo largo de la carrera, lo cual provocó
múltiples cambios de posición el último
día y los nervios estuvieron presentes de principio
a fin.
El viernes fue un recital de Citroën, Loeb y Sainz
eran primero y segundo respectivamente, aunque Duval apretaba
en la tercera posición. Todo parecía indicar
que seria un paseo para la marca francesa, teniendo en cuenta
que Solberg y Burns estaban bastante retrasados. Pero el
sábado las cosas empezaron a cambiar. El primero
en sufrir un descenso en la clasificación (de segundo
a cuarto) fue Sainz, que con una mala elección de
los reglajes de suspensión y unos neumáticos
que sufrían con la humedad de los primeros tramos,
no podían mantener el ritmo de los demás.

Pero sin duda el día más complicado para todos
los pilotos y sobretodo para Citroën, fue el domingo.
Todo el día estuvo lloviendo. Los neumáticos
Michelin de agua no gustaron a Sainz y se hizo tallar a
medida unos slicks rallados, los cuales dieron un buen resultado.
Justamente este chubasco dejó a Burns fuera de carrera
al salirse de la pista en una curva de derechas, fue a parar
a la cuneta e impactó contra el bajante de la montaña,
dañando seriamente su Peugeot. Los grandes beneficiados
fueron los Subaru y Panizzi. El francés se aupó
a la primera posición yendo de menos a más,
ofreciendo una conducción muy rápida pero
a la vez segura en los últimos tramos, lo que le
valió la victoria final. Esto dejó a Loeb
en la segunda posición, pero con sólo seis
décimas de ventaja sobre Martin. El estonio corría
lesionado, después del grave accidente sufrido en
Córcega, pero se mostró muy competitivo a
lo largo de toda la carrera y su Focus no le falló,
de esta forma, obtuvo una trabajada tercera plaza.

Cuarto fue el francés Duval, que mereció subir
al podium después de protagonizar un rallye muy regular.
Como decíamos, los grandes beneficiados fueron los
Subaru, sobretodo el noruego Solberg, que aprovechó
el buen rendimiento de los neumáticos Pirelli en
agua y remontó hasta la quinta posición final,
después de haberlo pasado muy mal durante los tramos
en seco y sufrir una penalización de 50 segundos.
Makinen acabó octavo, marcando un scratch en la primera
pasada del tramo de Viladrau. Sexto llegó Gronholm,
que consiguió tres puntitos para la marca del león.

Finalmente comentar el infortunio de nuestro piloto, Carlos
Sainz. El domingo iba cuarto con posibilidades de entrar
en el podium, ya que los tiempos cada vez eran mejores y
les sacaban en cada tramo algunos segundos a los primeros.
Pero el madrileño es el piloto más gafe del
todo mundial y otra vez quedó patente esto. El Xsara,
se caló por un problema eléctrico en el último
tramo del rallye, perdiendo más de 50 segundos hasta
que lo pudieron poner en marcha, lo que provocó que
descendieran tres posiciones y se quedaran en una pobre
séptima plaza.
Así, el simpático piloto francés Gilles
Panizzi, se llevó los diez puntos para Peugeot, lo
que deja la clasificación de marcas de la siguiente
manera: Citroën es primera con 147 puntos, por 142
de Peugeot. Subaru es tercera con 93, Ford cuarta con 89
y ya muy distanciadas Skoda quinta con 21 y Hyundai cierra
la clasificación con 12. Por lo tanto, en el RAC
Rallye se van a jugar el campeonato las dos marcas francesas,
así como la tercera plaza Subaru y Ford.

El mundial de pilotos aún está más
interesante, con Loeb y Sainz empatados, con un punto menos
está Solberg y a cinco Burns. Son los únicos
que tienen posibilidades matemáticas de ganar. El
inglés lo tiene complicado, no se está mostrando
rápido y necesita una carambola para proclamarse
campeón. Solberg tiene muchas papeletas para ganar,
el año pasado se impuso en este rallye y sin duda
será un rival muy duro. Finalmente Loeb y Sainz son
los máximos aspirantes al titulo, si bien Loeb lo
tiene mejor porque, al tener tres victorias y Sainz solo
una, si acaban empatados a puntos, gana el francés,
con lo cual, Sainz se ve obligado a salir a por todas si
quiere conseguir su tercera corona.

La resolución la tendremos el segundo fin de semana
de noviembre. Esperemos que Carlos no tenga mala suerte
y pueda obtener un titulo muy merecido.