El
piloto noruego se adjudicó con su Subaru el RAC Rallye
y logró su primer título.

Nadie se esperaba a principio de temporada que Solberg pudiese
ganar el campeonato, primero porque era un piloto rápido
y ganador pero le faltaba experiencia para luchar por el
título y segundo porque el Subaru en las primeras
pruebas no funcionaba como era de espera, de hecho no ha
llegado nunca a la altura de los Citroën y Peugeot,
pero últimamente se ha defendido muy bien, sobretodo
en rallyes de tierra.
El RAC volvió a ser cruel para los intereses de Carlos
Sainz. Se salió de la pista en la etapa del viernes
al entender mal una nota cantada por el copiloto, entró
demasiado rápido en una curva y se estampó
contra unos árboles. El motivo fue la desconcentración
que llevaban por culpa de un incendio en la cámara
de televisión de la cabina minutos antes del accidente.
Sin duda, un error de los responsables del sistema de televisión.
No es justo que sucedan estas cosas, pero en el deporte
y más en los rallyes, los imprevistos son comunes
y suceden a diario. Esta vez le ha tocado el turno al piloto
español, que sigue con su mala racha en este rallye,
el cual, le tendría que haber coronado campeón
unas cuantas veces.

Otro de los aspirantes al título, Richard Burns,
no pudo tomar la salida por problemas de salud, nada graves,
pero que los médicos desautorizaron por precaución.
Por lo tanto, Solberg y Loeb eran los únicos que
lo podían conseguir. El ritmo de éstos fue
altísimo, dejando al tercer clasificado muy atrás.
Pero el francés poco pudo hacer ante un ritmo infernal
del noruego, quien se impuso con autoridad. Segundo llegó
Loeb, triste y desanimado, ya que no pudo rendir al máximo,
porque el equipo le había ordenado que cuidara la
mecánica y así asegurarse el mundial de marcas.
El podium lo completó un fenomenal Makinen. El finlandés
se retira y este resultado fue de gran alegría para
él y su equipo.

Continuando con las despedidas, comentar la del cuarto clasificado
final del rallye, Colin McRae, quien deja el mundial por
no encontrar un volante para el próximo año.
Seguidamente entró Duval, con el primero de los Ford.
Sexto fue Loix, que defendió las opciones de Peugeot
después que Gronholm y Rovanpera tuvieran que retirarse.
Stohl y Kresta completaron los puntos con sendos Peugeot
206 de equipos privados.
La clasificación final del campeonato es: Solberg
72 puntos, Loeb 71, Sainz 63, Burns 58, Martin 49, Gronholm
46, McRae 45, Duval 30, Makinen 30, Panizzi 27, etc.
La clasificación final del campeonato de marcas es:
Citroën 160 puntos, Peugeot 145, Subaru 109, Ford 93,
Skoda 23 y Hyundai 12.
Citroën ha cosechado una magnífica temporada,
aunque podría haber sido mejor si Loeb o Sainz hubiesen
ganado el mundial. El francés ha tenido un excelente
año y es uno de los grandes favoritos para el año
que viene, así como Sainz, que en su última
temporada volverá a aspirar a subir a lo más
alto cada rallye. Colin McRae deja la marca y se retira
temporalmente del campeonato.

Peugeot empezó mal, luego mejoró hasta situarse
líder en los dos mundiales y finalmente ha tenido
muchos problemas para acabar la temporada, ya que pensaban
más en el 307 WRC que debutará en el Montecarlo
que en el actual 206. Burns ha sido muy regular, pero le
faltaba ganar y así es difícil proclamarse
campeón. Gronholm ha cometido muchos fallos durante
todo el año que le han costado una mala posición
final, era el más rápido de todos normalmente,
pero muchos accidentes y averías le han dejado apartado
de la lucha por el título bastante pronto. Rovanpera,
Panizzi, Loix, han tenido una temporada normal, exceptuando
al francés, el cual ganó el Rallye de Catalunya.

Subaru ha ido de menos a más, logrando cuatro victorias.
Nadie daba nada a principio de temporada y ahora se ha proclamado
campeona con Solberg. Éste ha sido un justo vencedor
final, ya que su coche no estaba a la altura. Makinen, que
dice adiós después de ganarlo todo, ha tenido
un año complicado que ha precipitado su retirada.
Ford fue la gran revelación a mediados de temporada
con la incursión del nuevo Focus, sin duda un coche
mucho más rápido que el anterior. Esto ayudó
mucho a sus dos pilotos, Martin y Duval, quienes han hecho
una buena temporada.

Skoda también ha cambiado de auto durante los últimos
rallyes, retirando al viejo y grande Octavia por el nuevo
y pequeño Fabia. Auriol y Gardemeister han tenido
mucho trabajo durante todo el año para poner apunto
el nuevo coche, que poco a poco va cogiendo ritmo.
Hyundai ha dejado el mundial temporalmente. Sin duda, el
mediocre comienzo de temporada dejó sin fuerzas al
equipo, quienes decidieron ausentarse en las últimas
pruebas.

El año que viene será bastante diferente.
Primero por las nuevas normas impuestas, que reducen a dos
los coches oficiales por marca y segundo porque habrá
más rallyes pero más cortos. Sainz lo tendrá
muy complicado. Burns pasa a Subaru, que juntamente con
Solberg harán un equipo muy fuerte. Martin es rapidísimo
y, como el Ford siga siendo tan veloz, podrá optar
al título final. Pero los pilotos de Citroën
y Peugeot no se lo pondrán nada fácil. La
marca del león estrenará el esperado 307 WRC.