El Rallye de Montecarlo, como ya es tradición, inauguró la temporada que por segunda vez consecutiva se adjudicó Loeb con su Citroën. 
El francés se impuso con autoridad, sacando más de un minuto al segundo clasificado. Las condiciones climatológicas del rallye fueron deplorables, mezclándose asfalto seco, nieve, hielo, niebla. de todo. En tales circunstancias la conducción era complicadísima, teniendo que improvisar continuamente en todas las decisiones, tanto de conducción como a la hora de escoger reglajes y tipos de neumáticos.

Este año han cambiado muchas cosas en el campeonato mundial de rallyes, no solamente los típicos intercambios de pilotos y coches nuevos, sino que encontramos nuevas normas, la mayoría de ellas de dudoso beneficio para aficionados y marcas. Las más importantes y que afectan directamente al espectáculo son: la reducción de coches oficiales (dos por marca) y el aumento del número de rallyes a cambio de reducir la cantidad de tramos por rallye. Tales medidas, unidas a las difíciles condiciones del Montecarlo, provocaron que llegaran pocos coches a la meta, haciendo disminuir el espectáculo final para los aficionados.

Sólo los dos Ford estuvieron a la altura de Loeb, siendo Märtin segundo y Duval tercero por decisión de equipo, por eso Duval dejó pasar a su compañero en el último tramo. Cuarto y quinto fueron los dos pilotos de Peugeot: Grönholm y Loix. La marca del león no tenia un rallye fácil, ya que estrenaban el nuevo 307 WRC, mostrándose hasta el final del rallye rápido y sobretodo fiable. El finlandés podría haber luchado por la victoria si no se hubiera salido en uno de los tramos, lo que le causó perder más de un minuto. En cambio el belga Loix, erró en reglajes y elección de neumáticos.

Sexto llegó Panizzi con el nuevo Mitsubishi Lancer. La marca japonesa se mostró contenta con el resultado, ya que el EVO sigue en fase de desarrollo y, aunque no puede seguir el ritmo de los mejores, sí que se ha mostrado fiable y con un futuro prometedor. El compañero de equipo de Panizzi, el italiano Galli, tuvo que retirarse después de salirse de la carretera cuando estaba realizando un magnífico papel. Séptimo fue Solberg con el Subaru.

El actual campeón no tuvo suerte y cometió varios errores durante el fin de semana que le hicieron perder posiciones, sobretodo en el penúltimo tramo donde dañó seriamente el Impreza. El joven Hirvonen, compañero de equipo de Solberg, se salió en el Col de Bleine, viéndose obligado a retirarse. Octavo fue el suizo Burri, un corredor que normalmente no veremos en esas posiciones, pero que gracias a su experiencia en el Montecarlo logró sumar un punto.

Carlos Sainz se vio obligado a abandonar después de arrancar una rueda de su Citroën Xsara en el impacto contra una pared, en el mismo tramo que el finlandés Hirvonen. El español luchaba para subir al podium cuando una placa de hielo que no estaba apuntada en las notas, le hizo patinar sin posibilidad de rectificar hacia el interior de la cuneta.

La clasificación de marcas queda liderada por Ford con 14 puntos, Citroën es segunda con 10, seguida de Peugeot con 9, Mitsubishi con 3 y Subaru con 2. Recordar que Hyundai se ha retirado definitivamente del mundial y que Skoda sólo correrá algunos rallyes para así poder evolucionar mejor el Skoda Fabia WRC. En la categoría JWRC, ganó el francés Bernardi con un Renault Clio. El español Pons, con un Fiat Punto, tuvo que retirarse el sábado a causa de una salida de pista.

La próxima cita será el Rallye de Suecia, la segunda semana de febrero.
Eduard Aznárez
Fotos de Àlex Espiga Kun |