Final de infarto entre Solberg y Grönholm que se disputaron la victoria en el último tramo.  Nueva Zelanda es un rallye muy difícil, principalmente por las velocidades de vértigo que se consiguen en unos tramos con paisajes espléndidos. Pero poco pudieron disfrutar los pilotos de dicho paraje, ya que el ritmo de carrera fue altísimo y se produjeron numerosas salidas de pista, algunas con reincorporación del vehículo a la carrera y otras que se saldaron con la retirada.
La prueba no empezó nada bien para Mitsubishi, viéndose obligada a retirarse en la primera especial, motivado por problemas eléctricos en los dos coches. Sin duda, uno de los mayores fracasos de la historia de la marca nipona. Tampoco a Citroën le fueron bien los primeros tramos, teniendo muchos problemas en los reglajes. Pero poco a poco fueron solventando dichos inconvenientes y acabaron mostrándose rápidos a final de carrera.
 Si bien parecía que Solberg tenía garantizada la victoria antes de dar comienzo los últimos tramos, poco a poco Grönholm le fue recortando distancias, marcando hasta un total de siete scratch, llegando al último tramo líder gracias a un error del noruego en la penúltima especial. Pero tanta fogosidad del finlandés le pasó factura, saliéndose en una curva de derechas y perdiendo unos preciosos segundos que le darían la victoria final a Solberg. Grönholm se mostró claramente el más rápido del rallye, pero un error del primer día (volcó el 307 perdiendo más de medio minuto) y la comentada salida de pista le apartaron del primer puesto.
 El tercero en el podium fue Märtin. El piloto de Ford cuajó una excelente actuación y supo mantenerse en una posición que le mantiene líder del campeonato. El nuevo Focus se mostró rápido y fiable. Cuarto llegó Loeb, cuyo coche no acabó de funcionar correctamente y dio como positivo este resultado teniendo en cuenta que le deja segundo del mundial.
 En quinta posición entró Rovanpera. El segundo piloto de Peugeot llegó a ser líder durante un tramo, perdiendo paulatinamente puestos en la clasificación a medida que pasaban las especiales. No cabe duda de que la actuación del finlandés fue óptima. Sexto fue Sainz, el español con múltiples problemas en su Xsara, no pudo luchar en ningún momento por los primeros puestos. Según él, es un buen resultado teniendo en cuenta que ni el coche iba bien ni él se encontraba a gusto. Hirvonen, el joven compañero de equipo de Solberg consiguió una meritoria séptima plaza.
 El mundial de pilotos queda liderado por Märtin, pero con sólo un punto de ventaja sobre Loeb, dos sobre Grönholm y tres sobre Solberg. Duval, que se salió de pista perdiendo más de 18 minutos, no pudo puntuar, con lo que se queda quinto del campeonato. Sainz es sexto a 13 puntos del líder.
El mundial de marcas está liderado por Ford, que tiene nueve puntos de ventaja sobre Citroën. Peugeot es tercera, Subaru cuarta y en la última posición Mitsubishi con sólo cinco puntos.
 El próximo rallye será el de Chipre, que también se corre sobre tierra.
Eduard Aznárez |