El noruego arrasó en los polvorientos caminos de Italia.

Ni los Citroën ni los Ford pudieron seguir el soberbio ritmo que impuso Solberg con su Subaru. La superioridad fue tal, que la tercera etapa supuso un paseo para el nórdico. Pero no tenía otra solución que ganar para mantener opciones matemáticas para desbancar a Loeb de la primera posición del mundial. El francés se limitó a asegurar una segunda plaza que le puede permitir proclamarse campeón del mundo en el siguiente rallye.

Tercero acabó Sainz, en una excelente actuación del español, con una lucha final frenética con Markko Märtin, pero éste rompió la mecánica de su Ford en la última etapa y se tuvo que retirar. Esta circunstancia la aprovechó el piloto local Andrea Navarra que, con un Subaru privado del año pasado, acabó en una más que meritoria cuarta posición final.

Duval y Galli fueron quintos y sextos respectivamente. Séptimo llegó un desesperado Grönholm, a quien diversos problemas retrasaron mucho en la clasificación general. El último punto se lo adjudicó Warmbold.

A falta de tres pruebas, Loeb (100 puntos) sólo necesita sumar 4 puntos para obtener el título. Sólo Solberg, segundo clasificado con 74 puntos, puede arrebatarle la primera plaza, aunque lo tiene muy complicado. La tercera plaza está muy reñida, ya que Sainz tiene 61 puntos, por 59 de Märtin. Grönholm dispone de 49 puntos y Duval de 47. Les siguen: Hirvonen con 23, Rovanperä con 20, Tuohino 16 y Loix 7.
El campeonato de constructores también está casi decidido. Citroën es primera con 164 puntos, Ford segunda con 117, Subaru tercera con 101, Peugeot con 80 puntos es cuarta y cierra la clasificación Mitsubishi con 17.

La próxima cita será el Rallye de Francia.
Eduard Aznárez |