COCHES
Marcas/Modelos
Novedades
Híbridos
Clásicos
Reportajes
Usados/Km 0
 
COMPETICIÓN
Fórmula 1
Rallyes
 
COMUNIDAD
Club/Foros
Regístrate
 
OTROS
Buscar
Wallpapers
Videos
Juegos coches
Juegos móvil
Links
 
Web (Google) Motorintro.com
 

Anterior

Después de esta pequeña reflexión, analicemos lo acontecido en el Barcelona-Dakar 2005, en lo que a resultados se refiere. Los pronósticos eran optimistas en la categoría de coches, los Nissan este año parecían tener el suficiente poderío como para dar guerra a los infatigables Mitsubishi, los Volkswagen más de lo mismo, mientras que los típicos buggy de Schlesser siempre están al acecho.

Pero al final, nada de nada, los Mitsubishi volvieron a arrasar, sin piedad, como los Ferrari en la Fórmula 1. Monótona y aburrida, la categoría de coches sigue sin dar aliciente alguno por “culpa” de la superioridad de la marca nipona. Aunque todo sea dicho, ver los EVO del equipo Mitsubishi Motorsport “volar” por el desierto es todo un espectáculo.

Las primeras etapas dieron que hablar, gracias a que los Volkswagen y los Nissan se llevaron algunas de ellas, liderando la prueba y dándole un poquito de emoción a la clasificación general. Pero los Mitsubishi oficiales estaban en la retaguardia, conservando y cuando llegaron las etapas realmente duras, sacaron su genio y se adjudicaron etapa tras etapa hasta el punto de dejar “KO” a todos sus competidores, solamente Kleinschmidt con uno de los Volkswagen se atrevieron a seguir la estela de los vehículos japoneses, eso sí, a más de tres horas.

Los Mitsubishi parecen “los inmortales”, son rapidísimos, no tienen problemas de fiabilidad y para colmo, casi no tienen accidentes. Mientras los Volkswagen, los Nissan y los Schlesser tenían accidentes espectaculares y roturas mecánicas de todo tipo, la mayoría de los Mitsubishi oficiales no tenían casi problemas. En las primeras etapas tanto Nissan como Volkswagen coparon las primeras plazas gracias a que sus vehículos y pilotos se mostraban iguales o más rápidos que los “Mitsus”, especialmente Gordon para la marca alemana y McRae para la japonesa. Los dos buggys de Schlesser, diferentes en esta ocasión, ya que el “jefe” Schlesser llevaba un motor V8 y Servia un V6 (ambos Ford), no podían seguir el ritmo de los primeros y se descolgaron a la primera de cambio.

Pero tanto riesgo pasó factura y en cuestión de dos etapas se vivieron espectaculares accidentes que dejaron fuera de carrera a McRae y Shinozuka con sus respectivos Nissan (viéndose obligados a abandonar) y Gordon hizo lo mismo con su Volkswagen, aunque pudo seguir en carrera aunque ya hundido en la clasificación general. Pero el calvario de ambas marcas no acabó en dichos accidentes, sino que los compañeros de éstos se vieron involucrados en varios problemas mecánicos de diversa índole en las siguientes etapas y todos ellos quedaron rezagados a muchas horas de los primeros puestos. Con lo cual, sin comerlo ni beberlo, Mitsubishi colocó a dos de sus coches en cabeza, siendo siempre Peterhansel primero y Alphand segundo. Masuoka y Mayer con dos de los cinco “Mitsus” oficiales se retiraron en la décima y undécima etapa respectivamente, mientras que Roma, con el quinto coche se situó en la sexta posición.

Hombres rapidísimos como Vatanen, De Mevius, Kankkunen, Schlesser, Servia, entre otros, se vieron obligados a retirarse por accidente o fueron pasto de los fallos mecánicos y se hundieron en la clasificación. Algunos sobrevivieron, como Vatanen que se dedicó a dar espectáculo hasta el final del rallye.

Total, que se llegó al Lago Rosa con otra victoria de Peterhansel (la octava global y la segunda en coches), con Alphand segundo a 27 minutos y Kleinschmidt tercera a más de tres horas, salvando así el honor de la marca alemana. De Villiers fue cuarto con el primero de los Nissan, Saby quinto con el Volkswagen, Roma sexto, Sousa séptimo, Magnaldi octavo, Monterde noveno y Dalmau décimo. Por lo tanto tres españoles entre los diez primeros, un gran resultado para ellos.

Mitsubishi se vuelve a llevar un excelente; rápidos,fiables y bien organizados, la marca japonesa reúne todos los requisitos para triunfar año tras año. Volkswagen y Nissan aspiraban a mucho más, especialmente los nipones, pero una estrategia excesivamente ofensiva y un poco de mala suerte (todo sea dicho), les dejaron con un más que aceptable pero a la vez pobre cuarto puesto de De Villiers. Actualmente parece que los Volkswagen tengan mayor capacidad para poner en aprietos a la todopoderosa Mitsubishi, cuando por experiencia tendría que ser Nissan. Aunque éstos son realmente eficaces y como decíamos antes, esta rapidez, unida a una fiabilidad algo más elevada y un poco de suerte, serían las claves para en el futuro desbancar a Mitsubishi. Cuestión de tiempo y de pruebas.

Siguiente


 
 
Olfus S.L