Las
opción más frecuente entre los jóvenes
a la hora de adquirir su primer coche es la compra del vehículo
de segunda mano. Las razones son obvias, normalmente sus ingresos
son escasos, bien por que son estudiantes, o por que sus trabajos
a modo de contrato de prácticas no están todo
lo bien remunerados que deberían. A los escasos medios
hay que añadir la falta de experiencia y muchas veces
el desconocimiento de la materia y las prisas por conseguir
el ansiado coche, lo que hace que los jóvenes nos convirtamos
en las presas fáciles de algunos vendedores despiadados.
En este reportaje se tratarán una serie de consejos
a seguir a la hora de comprar el coche de segunda mano. Antes
de empezar con los consejos, es importante mencionar los tres
tipos de coches de ocasión que podemos encontrar en
el mercado. El primer tipo correspondería al coche
de menos de cuatro años, opción poco aconsejable,
ya que debido a su elevado precio, suele merecer la pena ahorrar
unos meses y comprarse ese modelo nuevo. La segunda opción
sería el coche de cuatro a siete años, normalmente
la opción más aconsejable por su relación
calidad/precio. La tercera, última y menos aconsejable
opción es el coche de más de siete años,
que a pesar de su asequible precio es raro que no de problemas,
por no hablar de los seguros, cuyo coste puede superar el
del coche.
Una vez elegido el tipo de coche, habrá que hacerse
una idea de lo que buscamos, obviamente no podemos ir buscando
una marca modelo color y cilindrada determinadas, sino que
tendremos que hacernos una idea del tipo “utilitario
diesel o de media cilindrada”. Es interesante comprarse
una guía de vehículos de ocasión para
comparar los precios de lo que buscamos con nuestro presupuesto.
Tras hacernos una idea, podremos acudir a concesionarios oficiales,
opción muy recomendable, ya que los coches a cambio
de un pequeño sobreprecio normalmente son entregados
en buenas condiciones y con una garantía que oscilará
entre tres y seis meses. En el caso de acudir a un compra-venta,
tendremos que asegurarnos de que sea uno de confianza, ya
que aunque estos también ofrecen garantías es
frecuente que desaparezcan o cierren antes de que expire el
plazo de esta. Por último nos quedaría la compra
a particulares, en la que hay que tener mucho cuidado e intentar
llegar a un acuerdo verbal con el vendedor y conservar una
forma de localizarlo, por si el coche nos reserva alguna sorpresa
para los primeros días de uso.
Sea cual sea nuestra opción de compra siempre deberemos
exigir tres documentos básicos;
- El libro de revisiones; es la única forma que tenemos
de saber el kilometraje real del coche, y a pesar de todo
no siempre el fiable. Es indispensable que por lo menos las
últimas revisiones estén selladas por un taller
oficial, y deberemos desconfiar siempre del coche que no posea
este documento.
- La ficha técnica; es una tarjeta verde en la que
encontraremos todas las características del coche así
como la fecha de fabricación. Es aconsejable comprobar
que medidas como por ejemplo la de los neumáticos coinciden
con los datos de esta ficha. También es importante
comprobar que el coche a pasado todas las ITVs en los años
que le corresponden, una ITV prematura significaría
que el coche ha sido reconstruido después de un grave
accidente. Para que sirva de orientación la ITV se
debe de pasar a los 4, 6, 8 y 10 años, anualmente a
partir de los 10.
- Un certificado de “libre de cargas”. Este certificado
se obtiene en tráfico, y en el aparecen las multas
pendientes y los años en los que el impuesto municipal
no ha sido pagado. Este papel cobra especial importancia en
las ventas de particular a particular, ya que los concesionarios
suelen ser bastante legales al respecto.
Suele
ser importante que el kilometráje no sea excesivo,
no mas de 15.000 km al año para un utilitario de baja
cilindrada ( hasta 1.400 cm3) y no mas de 20000 para el resto
de los coches, pudiéndose ampliar esta cifra en 5.000
km para el caso de un motor diesel. No es aconsejable comprar
coches de mas de 100.000 Km si son de gasolina y 125.000 en
el caso de los diesel.
Por último es importante asegurarse que el coche esta en
perfectas condiciones, para ello no deben de faltar pruebas,
a ser posible de varias personas, y si alguna es mecánico/a,
mejor. No dudéis en levantar el coche para comprobar
holguras en las ruedas, abrir el motor, revisar si la carrocería
ha sido pintada (esto se sabe por que las gomas de las puertas
suelen quedar manchadas).
Siguiendo
estos consejos básicos se podrán evitar posibles
engaños como el que pretendieron hacerme en un concesionario
oficial famoso por su campaña “eurocasión”,
cuando a la hora de empezar a firmar papeles med dijeron que
el precio era 600 € mayor de el estipulado en un principio.
Obviamente, por esta defachatez perdieron la venta y consiguieron
que unas cuantas personas no pisen ese concesionario en su
vida.
Borja Imaña |